En su día del inversor, la compañía ha afirmado que tiene que tomar esta medida porque sus cuentas se están viendo impactadas por unos tipos de interés bajos y la excesiva regulación. Además, la compañía ha anunciado que invertirá 800 millones de euros en los próximos cinco años. Como consecuencia de este plan de reestructuración, el banco realizará provisiones por 1.000 millones de euros. La mayor parte de los despidos se producirán en Bélgica y en los Países Bajos.