Con motivo del debut, la Bolsa de Nueva York ha hecho una excepción: ha cambiado su estricto código de vestimenta y ha permitido que los trabajadores acudan en vaqueros.
Tras 34 años como compañía privada, la icónica firma de vaqueros vuelve bajo el ticker LEVI. Levi ya cotizó entre 1971 y 1985, hasta que los descendientes de su fundador decidieron sacarla del mercado para volver a ser los únicos propietarios.
Ahora, entre los planes Levi Strauss está ir más allá de los vaqueros. Quiere apostar más por otro tipo de prendas como camisetas, ropa de mujer, o zapatos y expandir su presencia en el mercado chino.
La empresa está en presente en 110 países y tiene más de 50.000 puestos de venta. En 2018 sus ingresos crecieron un 14% hasta los 5.600 millones, aunque sus beneficios se estancaron en los 285 millones.