"El recorte del rating de Telefónica en un escalón a Baa3 refleja la estrategia revisada de la compañía de reducir su deuda a través del flujo de caja libre orgánico y sólo vender activos no estratégicos si surge una oportunidad. Aunque la reducción de dividendos es un paso en la dirección correcta, ya que preservará su caja y ayudará a reducir progresivamente la deuda, este cambio en la estrategia retrasará sus esfuerzos para reducir su apalancamiento hasta diciembre de 2017 ", ha reconocido Carlos Winzer, vicepresidente senior de Moody's y analista jefe de Telefónica.
A pesar de esta decisión, la perspectiva del rating de Telefónica es estable.
Telefónica anunció a finales de octubre que iba a recortar el dividendo con cargo a 2016 y 2017 después de que la venta de su negocio móvil en Gran Bretaña tropezara con los reguladores y no saliera adelante su plan de colocar en bolsa su filial de infraestructuras Telxius.