Naturgy, la nueva denominación del grupo energético Gas Natural invertirá con mayor control, reducirá gastos y mejorará el dividendo en un guiño al actual núcleo duro de accionistas. Es lo que se desprende de su Plan Estratégico 2022 presentado esta mañana en Londres. La estrategia que dirigirá el presidente ejecutivo Francisco Reynés buscará simplificar la empresa, concentrando los esfuerzos en inversiones rentables dentro del nuevo statu quo accionarial.

El grupo prevé una inversión global de 8.400 millones de euros, desinversiones de unos 300, que se sumarán a las completadas recientemente, y un dividendo de 1,59€ en efectivo en 2022, frente al euro por acción anual mínimo que pagaba hasta ahora. El grupo aspira a conseguir a través de una aceleración del programa de eficiencia unos ahorros anuales de 500 millones de euros de 2022 en adelante.

Evolución del dividendo

El foco del grupo será eminentemente orgánico y espera alcanzar EBITDA de unos 5.000 millones de euros en 2022, frente a los 3.915 millones del año pasado. El beneficio neto se situaría en 1.800 millones de euros, frente a 1.360 millones en 2017. Naturgy omitió esta vez el porcentaje mínimo del beneficio destinado a dividendos, pay-out que antes estaba en el 70%, pero sí anunció recompras de acciones por hasta 2.000 millones de euros en el periodo, con un máximo anual de 400 millones.

Actualmente, el 40% de Naturgy está en manos de grupos de inversores con perfil exigente y representados en el consejo, como CVC o Capital Group, 3%, mientras que La Caixa sigue controlando más del 24%. Otros accionistas minoritarios relevantes son la energética pública argelina Sonatrach, 4%, que también es una de las fuentes principales de gas de la empresa, y el fondo Capital Group, 3%.