La constructora quiere aprovechar el buen momento y las oportunidades que existen ahora en el mercado inmobiliario. La empresa quiere utilizar el préstamo cuanto antes para cerrar compras de suelo por valor de 100 millones de euros. Además mantiene unos ratios de deuda conservadores.
El plan de la compañía es agotar la línea de financiación con compra de suelo durante los últimos meses de 2017. Después podría lanzar una parte significativa de los proyectos y con ello se elevarían la revisión de sus objetivos para su plan de negocio de 2020.