Ambas transacciones están valoradas en un importe similar, por lo que tendrán un efecto neutral en la cuenta de resultados de 2015 para Repsol, si bien incrementan el flujo de caja positivo de la compañía en 500 millones de euros en el periodo 2015-2017, reducen sus necesidades de inversión y generan mayores sinergias y eficiencias en las operaciones, según la petrolera.
Esta operación se enmarca en los objetivos del Plan Estratégico 2016-2020 de Repsol, en el que la compañía definió un cambio de foco hacia la creación de valor tras el crecimiento alcanzado en los últimos años, que culminó con la adquisición de Talisman Energy.
La fecha efectiva para los acuerdos de Gudrun y Eagle Ford es el 1 de enero de 2015.
Además, Repsol-Sinopec Brasil (participada en un 60% por Repsol) ha aprobado una propuesta para que Statoil se convierta en el operador del campo BMC-33, en la Cuenca de Campos. Repsol-Sinopec Brasil mantendrá su participación del 35% en el proyecto y retiene el potencial de crecimiento y desarrollo de uno de los descubrimientos más significativos del offshore brasileño.