En la reunión mantenida hoy, el banco cántabro también ha aceptado reducir la edad de los trabajadores que se podrán acoger a las prejubilaciones hasta los 55 años planteados por los sindicatos, desde los 58 años propuestos inicialmente.
El banco que preside Ana Botín estaba abierto a negociar el número de salidas mediante prejubilaciones y bajas incentivadas si los sindicatos aceptaban las 585 recolocaciones propuestas. No obstante, desde UGT consideran que, a pesar de que el banco haya accedido a rebajar en un 12,6% el número de bajas propuesto inicialmente, la cantidad sigue siendo excesiva, por lo que no dan