Sobre Ghosn pesan hasta la fecha tres órdenes de detención. Eso sí, solo una de ellas cuenta con acusación formal, por la presunta ocultación de ingresos fijados entre 2011 y 2015. Además sigue pendiente que la fiscalía adopte decisiones sobre la segunda orden de detención, relacionada con los ingresos fijados entre 2015 y 2018, así como la tercera orden sobre la violación de confianza.
La supuesta ocultación de remuneraciones de Ghosn afecta a unos 8.000 millones de yenes (63 millones de euros) entre 2011 y 2018. También se le acusa de intentar que Nissan asumiera pérdidas millonarias de una de sus empresas, por inversiones con derivados financieros a raíz de la crisis de 2008.