En concreto, estos dos proveedores de televisión ofrecerán a los anunciantes acceso a más de 30 millones de espectadores en Gran Bretaña e Irlanda, una audiencia similar a la que ofrece Facebook. Esta oferta abarca tanto la publicidad de difusión en directo como la de vídeo bajo demanda.
Pero la audiencia no es el único atractivo que ofrecen Sky y Virgin Media. Ambas cuentan con bases de datos y tecnologías propias que permiten que los anunciantes orienten la publicidad en función de la edad de los espectadores, sus intereses y ubicación. Y eso es lo que ofrecerán a los anunciantes: la posibilidad de proporcionar diferentes anuncios para distintos hogares que ven el mismo programa.
Todo esto se resume en una lucha por mantener la cuota de mercado en el sector de la publicidad en un contexto en el que muchas compañías gastan más en medios sociales y plataformas como Facebook, Google o YouTube.