En un contexto donde los diferenciales de crédito investment grade y de gobiernos europeos "se están comprimiendo", los mercados emergentes se posicionan como una alternativa sólida para diversificar las carteras y obtener rentabilidades atractivas mediante una gestión activa y selectiva.

"Con las bajadas de tipos volvemos a ese escenario de búsqueda de carry que los mercados emergentes ofrecen", explica Rocío Poquet, senior sales en España de DPAM.

La experta ha compartido sus impresiones para obtener valor en los mercados en el contexto actual en una entrevista en Capital, la Bolsa y la Vida:

DPAM- Rocío Poquet, senior Sales en Esapña

Rentabilidad sin añadir riesgo excesivo a las carteras

La especialista revela que mediante una gestión activa logran conseguir "diferenciales de 490 puntos básicos frente a un global aggregate que representa aproximadamente una TIR del 8%". Esta rentabilidad se obtiene sin añadir riesgo excesivo a las carteras, ya que se trata de bonos emergentes de deuda soberana con "calidades crediticias de investment grade".

El proceso de inversión de DPAM se caracteriza por excluir "países que no son ni libres ni democráticos", lo que según los criterios de Freedom House y el Democracy Index del Economist, significa no invertir en países como Rusia, China o Venezuela. "En un entorno tan volátil como el de hoy con el conflicto de Irán, nosotros no estamos invertidos en la deuda de países de Oriente Medio", explicó Poquet.

Esta estrategia permite al DPAM Emerging Markets Sustainable tener "más sesgo hacia Latinoamérica, más del 30% de la cartera donde las TIR son muchísimo más elevadas". El continente latinoamericano "no está expuesto a ese conflicto" y "no hay tanta dependencia a nivel de crudo de Oriente Medio", lo que favorece su comportamiento en entornos volátiles.

Un activo a descubrir con gran potencial

Un dato relevante es que "desde el 2022 la volatilidad de los bonos de gobierno de países emergentes se ha reducido considerablemente y se ha aproximado mucho a la volatilidad de la deuda de países desarrollados". Además, los países emergentes "están menos apalancados que los países desarrollados" y "llevan a cabo políticas fiscales que no son tan expansivas".Esto convierte a este segmento en "un activo a descubrir" con gran potencial.