Los mercados del Golfo Pérsico viven su interrupción comercial más abrupta desde la pandemia del Coronavirus. Alrededor del 20 % del crudo y el Gas Natural Licuado que se transportan por mar a nivel mundial transitan por el estrecho de Ormuz. Por cada día que el tránsito marítimo se interrumpe, el mundo deja de recibir unos 20 millones de barriles al día de exportaciones de crudo y entre 80 y 90 millones de toneladas anuales de exportaciones de gas natural.
El comportamiento de los mercados es desigual. Ya sabemos que las primeras reacciones son siempre más viscerales. Mientras la renta variable se tiñe de rojo de forma generalizada, los mercados de materias primas como el crudo, el gas o los metales preciosos se revalorizan en medio de la escalada en Oriente Medio.
JP Morgan mantiene sobreponderado al sector petrolero europeo y los analistas de Morgan Stanley mantienen sus perspectivas alcistas para la bolsa estadounidense a medio plazo. Estos son algunos de los valores escogidos por los analistas
El peor escenario llevaría al petróleo a los 120 dólares por barril
El temor a una escasez de oferta de petróleo por la suspensión de actividad de navieras en el Golfo Pérsico y los bloqueos en el estrecho de Ormuz dispara automáticamente el precio en el mercado del crudo. Según el analista de iBroker, Antonio Castelo, en el peor escenario de este conflicto podríamos ver al barril de Brent, de referencia en Europa, "en el entorno de los 115 y 120 dólares", lo que generaría "problemas de inflación que afectasen a la economía en términos generales".
Los expertos de mercado ven fácilmente alcanzables los 90 dólares por barril, pero no sería tan descabellado pensar los niveles planteados por Castelo, cuando ya se alcanzaron durante el inicio de la invasión rusa de Ucrania. Hoy, lo hemos visto dispararse en torno al 8% llegando a superar los 80 dólares el barril. En consecuencia, las petroleras de este sector en bolsa se han contagiado de esta revalorización: las tres principales petroleras estatales de China han cerrado la sesión con alzas del 10 %, el límite diario de variación en la Bolsa de Shanghái, y Shell, BP, TotalEnergies o Repsol en Europa son de las pocas que resisten a los números rojos junto a las acciones de defensa.
Según un análisis de Lale Akoner, analista Global de Mercados de eToro, en un escenario de perturbación, “las grandes empresas integradas y los productores upstream tienden a superar a los índices generales. Incluso en un entorno de primas temporales, la exposición a la energía puede actuar como una cobertura parcial dentro de las carteras de renta variable”.
JP Morgan mantiene sobreponderado al sector petrolero europeo con Shell, Galp o TotalEnergies, al que elevado desde su valoración anterior en "neutral" hasta "sobreponderar" con un precio objetivo que pasa de los 63 a los 75 euros.
Estos serían los títulos a vigilar para el analista de Víctor Galán Bolsa en el mercado americano: Halliburton, Valero Energy o Schlumberger Limited. El experto también destaca compañías de transporte marítimo, como Flex LNG o Costamare, que pueden verse "muy beneficiadas" del contexto actual.
Positivos en defensa, un sector "más barato" que la tecnología
Por su parte, los estrategas de Morgan Stanley mantienen sus perspectivas alcistas para la bolsa estadounidense a corto y medio plazo, siempre y cuando la desestabilización de los precios del crudo no se prolongue, con un pronóstico de subida para los precios del gas sobre los niveles actuales del 130%, en el caso de que se detengan las operaciones por el estrecho de Ormuz un mes. El TTF del gas se ha disparado más de un 40% después de que drones iraníes hayan atacado la planta de Ras Laffan, uno de los mayores complejos de Gas Natural Licuado del mundo, en Catar.
Ignacio Vacchiano de Leverage Share, incrementaría posiciones en sectores relacionados con la energía, a través de instrumentos como ETFs, con la expectativa de que es un sector que se va a beneficiar en los próximos años. El analista también incluiría acciones del sector defensa, "están mucho más baratas que la tecnología" con unas perspectivas de mercado optimistas en las que los gobiernos van a aumentar su gasto en defensa en los próximos años".
