España vive un día de luto tras el trágico accidente ferroviario ocurrido en Córdoba donde un tren Iryo, revisado hace tan solo cinco días, ha sufrido un descarrilamiento que ha provocado 39 fallecidos y 170 heridos, según confirma la Junta de Andalucía. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ya en camino al lugar de la tragedia, advierte que "la cifra no está cerrada" y que "la luz del día nos puede traer nuevas cifras".

Entre los heridos se contabilizan cinco en estado muy grave y 24 graves. La magnitud del siniestro ha provocado la suspensión de las agendas oficiales y de las líneas ferroviarias que comunican Madrid con Andalucía, mientras que Iberia ha incorporado cuatro vuelos extraordinarios con destino a Sevilla y Málaga para mejorar las conexiones.

¿Qué ha pasado en Adamuz? "Yo hubiera dicho que es imposible"

El ingeniero de Caminos José Trigueros analiza en Capital Radio las causas del trágico siniestro ferroviario en Córdoba que deja al menos 39 muertos.

José Trigueros, presidente de la Asociación de Ingenieros de Caminos, se muestra absolutamente desconcertado ante lo ocurrido: "Si a mí me llegaran a decir ayer a estas horas que podía haber un accidente en ese punto de las circunstancias que ha habido, yo hubiera dicho que era imposible". El ingeniero detalla que los sistemas de seguridad como el FKB, similar al RTMC, deberían haber impedido cualquier exceso de velocidad.

"La infraestructura, que es nueva, que está hace unos meses que se ha revisado y se ha puesto nueva, ahí estaría capacitada para ir a velocidades mayores. Pero es que el sistema de seguridad impediría, aunque el maquinista quisiera ir más deprisa, si no está respetada en ese momento la velocidad apropiada, lo para, para el tren automáticamente"

La hipótesis de los "bogies" del tren

Aunque reconoce que cualquier hipótesis es prematura, Trigueros apunta a los bogies del tren (las ruedas) como posible causa del descarrilamiento: "Se hubiera podido desprender uno, descargar uno... cualquier cosa que hubiera podido pasar en ese momento que hace que el tren no tenga suficiente soporte para poder rodar y se sale de la vía".

El experto señala que lo más preocupante fue el impacto posterior con el Alvia que circulaba por la vía contigua: "El problema fundamental ha sido el Alvia que venía por la otra vía. El problema fundamental es que encima no se detiene, cosa que también es un poco no sorprendente, sino que el maquinista no ve el descarrilamiento. Y la verdad es que un tren a 200 kilómetros por hora necesita como dos kilómetros para frenar".

Trigueros menciona que la Agencia de Seguridad Ferroviaria está llevando a cabo una investigación exhaustiva y que las cajas negras de los trenes podrían aportar información crucial para determinar las causas del siniestro.

"Me consta que la gente de ADIF y de RENFE han estado toda la noche sin dormir trabajando en el centro de control de ADIF para averiguar tanto los de mantenimiento como los de circulación, los de construcción, viendo a ver exactamente qué es lo que ha podido pasar"

Restablecimiento del servicio

Respecto a la normalización del servicio ferroviario, el ingeniero es cauto: "Hoy día saldrán todas [las personas] ya, o sea, en 24 horas. El problema es que hay que retirar los trenes, hay que mirar si la infraestructura ha sufrido algún daño. Y hombre, yo me creo que no es a corto. Mañana yo dudo mucho que, incluso, ojalá, los trenes pudieran circular en la circulación Madrid-Andalucía".

Trigueros concluye expresando su consternación por lo ocurrido y enviando sus condolencias: "Lo más importante y lo desastroso es la pérdida de vidas humanas. Mi condolencia, mi apoyo moral a todos los familiares de las víctimas y desear a los heridos que se recuperen lo antes posible. Yo estoy muy sorprendido por el tema que ha pasado".