La inteligencia artificial exige un músculo financiero sin precedentes, y Alphabet (matriz de Google) ha dejado claro que está dispuesta a liderar esta carrera a base de talonario. La compañía acaba de presentar unos resultados del segundo trimestre de 2026 que no solo baten las expectativas del mercado, sino que redefinen el estándar de inversión para las Big Tech.

Con un crecimiento interanual de los ingresos globales del 24%, Alphabet consolida un modelo de negocio donde la nube y la inteligencia artificial ya no son promesas futuras, sino motores de rentabilidad en el presente.

El 'Capex' se dispara: inversión récord en infraestructuras de IA

El dato que ha acaparado todas las miradas en Wall Street es el gasto de capital (Capex). Alphabet ha elevado su previsión anual de inversión hasta una horquilla de entre 195.000 y 205.000 millones de dólares.

Esta inyección de capital está destinada íntegramente a fortalecer su infraestructura de inteligencia artificial (servidores, centros de datos y chips de nueva generación). Solo en este último trimestre, el gasto en capital de Google alcanzó los 44.924 millones de dólares, lo que supone un espectacular crecimiento del 100% (el doble) en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta agresiva estrategia eleva drásticamente la presión sobre competidores como Microsoft, Amazon o Meta.

Google Cloud: crecimiento explosivo y márgenes históricos

La justificación a este monumental nivel de inversión se encuentra en su división en la nube. Google Cloud ha sido la gran estrella del trimestre, pulverizando las previsiones con las siguientes cifras:

El ecosistema publicitario y Gemini no se frenan

Mientras la nube brilla, los pilares tradicionales de Google siguen funcionando a pleno rendimiento y financiando la transición hacia la IA:

La adopción de la inteligencia artificial por parte del usuario final también muestra cifras de vértigo. Gemini App cuenta ya con 950 millones de usuarios activos mensuales, convirtiéndose en una de las aplicaciones de adopción más rápida de la historia. Además, el uso de las APIs de sus modelos de IA ha pasado de 16.000 millones a unos 22.000 millones de tokens por minuto en un solo trimestre.

Google ha demostrado en este segundo trimestre de 2026 que su colosal inversión en inteligencia artificial está plenamente respaldada por el crecimiento explosivo de Google Cloud. Una apuesta arriesgada pero que, de momento, le está entregando el dominio de la próxima era digital.