El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado este lunes dos órdenes ejecutivas destinadas a impulsar el desarrollo de la computación cuántica y reforzar la ciberseguridad federal, en una decisión que la Casa Blanca presenta como un paso clave para mantener la ventaja tecnológica estadounidense frente a China.

Las nuevas medidas sitúan a la tecnología cuántica en el centro de la estrategia económica, científica y de seguridad nacional de Washington. La Administración considera que esta disciplina será una de las más transformadoras de las próximas décadas, con capacidad para revolucionar sectores como la inteligencia artificial, la industria farmacéutica, la investigación científica, las finanzas y la defensa.

Estados Unidos quiere acelerar la carrera por el ordenador cuántico

La primera orden ejecutiva establece una hoja de ruta para acelerar la investigación y el desarrollo de tecnologías cuánticas avanzadas. El objetivo es coordinar los esfuerzos de agencias federales, laboratorios nacionales, universidades y empresas privadas para que Estados Unidos mantenga su liderazgo en una carrera tecnológica cada vez más intensa.

La computación cuántica promete resolver problemas imposibles para los superordenadores actuales gracias al uso de principios de la mecánica cuántica. Los expertos consideran que quien domine esta tecnología obtendrá una ventaja estratégica comparable a la que supuso el desarrollo de internet o de los microprocesadores.

Desde la Casa Blanca se ha insistido en que la competencia con China es uno de los principales motivos detrás de esta iniciativa. Washington teme que Pekín logre avances significativos en un campo que podría redefinir el equilibrio económico y militar global durante las próximas décadas.

La criptografía poscuántica, prioridad para la seguridad nacional

La segunda orden ejecutiva se centra en la protección de los sistemas informáticos federales frente a futuras amenazas derivadas de la propia computación cuántica.

Los ordenadores cuánticos más avanzados podrían llegar a romper muchos de los sistemas de cifrado que actualmente protegen comunicaciones gubernamentales, infraestructuras críticas y operaciones financieras. Por ello, la Administración Trump ha ordenado acelerar la transición hacia sistemas de criptografía poscuántica, diseñados específicamente para resistir este tipo de ataques.

El plan contempla la modernización progresiva de las redes federales durante los próximos años para garantizar que los sistemas más sensibles estén protegidos antes de que la computación cuántica alcance su madurez comercial.

Aplicaciones militares y espaciales

Las órdenes ejecutivas también incluyen medidas para fomentar el desarrollo de sensores cuánticos y otras tecnologías con aplicaciones en defensa y exploración espacial.

Estos sistemas podrían permitir una navegación más precisa sin depender del GPS, mejorar la detección de objetos ocultos o incrementar la capacidad de vigilancia en entornos complejos. Por ello, el Departamento de Defensa considera la tecnología cuántica una de las áreas estratégicas para la seguridad nacional estadounidense.

Wall Street sigue de cerca el sector cuántico

El anuncio ha sido recibido con interés por los mercados financieros, especialmente por las compañías vinculadas al sector cuántico. Los inversores interpretan que el respaldo explícito de la Administración puede acelerar la llegada de financiación pública y privada para una industria que todavía se encuentra en una fase temprana de desarrollo.

La apuesta de Trump refuerza además una tendencia que se ha consolidado durante los últimos años: la creciente intervención de los gobiernos en tecnologías consideradas estratégicas, desde los semiconductores y la inteligencia artificial hasta la computación cuántica.