El acuerdo de fusión, valorado en unos 21.400 millones de euros, estipula que CSR dará 1,1 acciones por cada título de CNR.La nueva entidad se denominará Corporación Central de Ferrocarriles de China (CRRC) y heredará los activos, plantillas, contratos, derechos y obligaciones de las dos compañías.
CNR y CSR finalizarán así una trayectoria de 14 años separadas, puesto que se dividieron en el 2000.Ambas empresas acaparan la construcción de los trenes de alta velocidad en China -país que tiene la mayor red del mundo de este tipo de líneas, con más de 14.000 kilómetros-, y, además, dominan los mercados de carga y de metro, en los que fabrican alrededor de cuatro de cada cinco ferrocarriles en servicio en el país.
El principal objetivo de esta fusión es evitar que la fuerte competencia entre ambas para lograr contratos en el exterior les acabe resultando perjudicial. En los últimos años, tanto CNR como CSR se han disputado algunos contratos de suministro de trenes, que en algunos casos, como el de construcción la línea de alta velocidad entre Ankara y Estambul (Turquía) fue para CSR y en otros, como el de abastecimiento de locomotoras y vagones a Argentina, para CNR. Ambas compañías subieron un 4,6% en la bolsa de Shanghái, después de que fuese aprobado su plan de fusión.