Europa se enfrenta a un desafío estratégico fundamental: garantizar el despliegue rápido y seguro de tropas en caso de conflicto. El objetivo de la Unión Europea es poder desplegar fuerzas militares en cualquiera de los dos grandes flancos, Oeste y Sur, en menos de tres días. Sin embargo, las infraestructuras actuales no están preparadas para esta misión crítica. José Miguel Rubio, director internacional de Ferrocarriles de Indra Group, nos acompaña en un nuevo episodio de Hablemos de Defensa y Seguridad y señala la importancia de proteger las infraestructuras esenciales para la movilidad de las tropas, los vehículos o el armamento. "Hay que proteger los corredores militares como una central nuclear".
Hablemos de Defensa y Seguridad, una producción de IDS/Infodefensa Grupo Metalia en colaboración con TEDAE.
Analizamos el reto de un espacio "Schengen militar" en Europa que permita movilizar tropas y recursos con rapidez y seguridad con Indra Group
José Miguel Rubio explica que aunque "llevamos muchos años invirtiendo en infraestructuras civiles, en crear unos ferrocarriles de alta velocidad, en crear unas carreteras para la movilidad civil que no están preparadas para la movilidad militar, que tiene unos requerimientos diferentes". La diferencia es sustancial: "para la movilidad militar que un tren se mueva a 300 kilómetros por hora, lo importante es que pueda llevar un Leopard, que es bastante diferente".
El ferrocarril como eje vertebrador de la defensa europea
El conflicto en Ucrania ha evidenciado que "el rápido despliegue de las tropas, de los efectivos, de los recursos militares es una cuestión estratégica". Los medios aéreos resultan insuficientes: "un avión puede llevar dos carros de combate, tres carros de combate, pero no más". Los medios marítimos tienen limitaciones geográficas, ya que "la frontera este tiene miles y miles de kilómetros que están en el interior".
La Unión Europea trabaja en la construcción de un esquema bautizado como "Schengen militar". "Igual que ahora mismo hay libre movimiento de personas en la Unión Europea, esto no ocurre con la Europa militar", explica Rubio. El objetivo es "cómo somos capaces de que un carro de combate español, por ejemplo, llegue a la frontera francesa y pase de forma suave y termine llegando a Ucrania, a Polonia o a Rumanía".
El compromiso europeo se refleja en los números: "en los nuevos presupuestos de la Unión Europea la movilidad militar es la partida que más ha crecido de todas, más incluso que la de defensa, se ha multiplicado por diez el presupuesto de movilidad militar". Dentro del European Readiness Plan, "se ha definido uno de los pilares estratégicos es la movilidad militar".
Protección de infraestructuras críticas
Rubio enfatiza que "hay que tomar conciencia de que las infraestructuras de movilidad son infraestructuras críticas, sobre todo aquellas que definan corredores militares". Esto implica que "hay que protegerlas a nivel militar" con el mismo nivel que "una torre de control aéreo, como si fuese un radar, un hospital o como si fuese una central nuclear".
La justificación económica es contundente: "un tren de alta velocidad vale 30 millones, cuánto vale un carro de combate, pues vale parecido a eso. Pero es que en un tren en el que estás transportando carros de combate a lo mejor van 40". El resultado: "cuando tengo un tren o un convoy cargado de carros de combate estoy moviendo 600 millones de euros".
Tecnología de doble uso para la seguridad
Indra Group propone implementar tecnología que ya utiliza en otros ámbitos. "Tenemos sistemas que hacen supervisión del Estrecho de Gibraltar con cámaras de muy largo alcance, con inteligencia artificial. Bueno, pues habrá que poner esa tecnología a vigilar los corredores ferroviarios", explica Rubio.
Esta aproximación de doble uso genera beneficios colaterales: "va a proteger una infraestructura civil, vamos a permitir que esa infraestructura civil de la cual nos beneficiamos todos los días esté protegida, haya menos robos". El directivo pone como ejemplo los frecuentes cortes de cable que paralizan trenes de alta velocidad.
Amenazas híbridas y ciberseguridad
Las amenazas modernas requieren respuestas integrales. "Está muy de moda hablar de las amenazas híbridas, es decir, que te hacen un ataque de ciberseguridad, que lo combinan con unos drones y que con todo ello consiguen destruir una infraestructura física o inutilizarla por medios digitales", describe Rubio.
La protección debe incluir "niveles de ciberseguridad y de inteligencia artificial equivalentes a los que se ponen en infraestructuras militares" y "sistemas antidrones" para evitar que "con un dron que vale unos pocos miles de euros, puedas paralizar una infraestructura con la cual estás alimentando a todos tus soldados".