Celebrities como Lebron James y Maria Shriver han invertido dinero en esta cadena que, al igual que Chipotle, enfatiza la personalización. Un ejemplo: la masa de sus pizzas se hace a mano y se cocinan en un horno de piedra en lugar de en hornos industriales. Los clientes pueden construir pizzas eligiendo entre ingredientes frescos y según su presidente esto hace que el producto tenga mejor sabor.
Los precios oscilan entre los 5 y 10 dólares por pizza, dependiendo de los tamaños. Quizá el tercer ingrediente para el éxito de estas fast-casual son las instalaciones. Los restaurantes tienen un ambiente elegante y a la vez moderno, una buena opción de viernes para los estadounidenses.