Theresa Zabell, doble campeona olímpica y pentacampeona del mundo de vela, convierte cada miércoles el espacio "Neumáticos en verde" en un foro de compromiso ambiental. La deportista, que fundó la Fundación Ecomar en 1999, comparte su visión sobre la protección marina y explica cómo su carrera deportiva se transforma en una misión de vida dedicada a devolver al mar lo que este le dio durante años.
La doble campeona olímpica de vela lidera desde hace 27 años la Fundación Ecomar en la lucha por la protección de mares y océanos.
"La Fundación Ecomar es una prolongación de mi vida deportiva", explica Zabell. "Durante muchos años salía al mar y el mar era mi terreno de juego para poder conseguir mis objetivos deportivos. Al final acabo mirando el terreno de juego, no como ese espacio para conseguir los objetivos, sino dándome cuenta de que estaba herido, de que tenía problemas y de que los problemas nacían de todos nosotros".
La campeona olímpica reconoce que durante los últimos años de su carrera deportiva comienza a estudiar e informarse sobre la problemática marina. "Me tiré muchos años preguntando por qué alguien no hace algo. Y entonces al final me convertí en un alguien que hizo algo", relata.
Educar, concienciar y actuar: el triple compromiso de Ecomar
La Fundación Ecomar lleva más de 27 años trabajando bajo tres pilares fundamentales. "Llevamos 27 años educando, concienciando y actuando por el bien del mar", señala Zabell. "Si no eres consciente de que hay un problema, ¿para qué vas a buscar una solución? Eso empieza con la educación y la concienciación".
La fundadora de Ecomar destaca la importancia de la acción práctica: "Nosotros podemos contar cosas, podemos leer, podemos escuchar y nos quedamos con un porcentaje de eso que hacemos. Pero si salimos a hacer algo práctico, algo con las manos, nos quedamos con un 90% de lo que hacemos. Por eso nos encanta estar en las aulas, con los niños, en los coles, pero también nos encanta sacarles al medio y poder hacer una actividad".
Hace cinco o seis años, la fundación da un paso más allá. "Tomamos la decisión de que solo educando, concienciando y actuando no era suficiente. Había que empezar a reparar una parte del daño que ya habíamos hecho", explica la deportista.