Jornada negra en bolsa para SK Hynix. El gigante surcoreano de semiconductores, uno de los principales proveedores del gigante Nvidia, ha sufrido este miércoles un severo varapalo bursátil con una caída del 13% en la Bolsa de Seúl. Pese a haber presentado unos resultados trimestrales históricos, la compañía ha pasado de la gloria al drama porque sus cifras no han alcanzado las elevadas expectativas del consenso de analistas.

Esta decepción reaviva el debate en los mercados sobre una posible desaceleración en el gasto de infraestructura para Inteligencia Artificial por parte de los grandes grupos tecnológicos.

Entre abril y junio (segundo trimestre fiscal), el beneficio operativo de SK Hynix se ha multiplicado por más de seis hasta alcanzar los 60,5 billones de wones (aprox. 38.300 millones de euros / 41.600 millones de dólares). Sin embargo, la cifra se quedó por debajo de los 64 billones previstos por los analistas consultados por LSEG SmartEstimate.

Los ingresos de la compañía han crecido un 257% interanual, situándose en 79,3 billones de wones, condicionados por el retraso en las entregas de algunos de sus productos de memoria DRAM más avanzados (como sus chips HBM4 de banda ultraancha), lo que ha limitado la capacidad de aumentar los precios de venta en este periodo.

Dudas sobre el capex de las Big Tech

Las cuentas de SK Hynix se leen en el mercado como un termómetro clave de la salud de la ola de la Inteligencia Artificial. En las últimas semanas, los inversores han mostrado cierta inquietud ante la sostenibilidad del astronómico gasto en infraestructura planeado por los llamados hyperscaladores (Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta u Oracle).

Para protegerse de la histórica volatilidad del sector de los semiconductores, SK Hynix anunció que está cerrando una decena de contratos de suministro a largo plazo (de unos cinco años de duración) con cláusulas financieras que garantizan el cumplimiento de las entregas. Sin embargo, los expertos advierten de que este tipo de acuerdos a largo plazo, si bien aportan visibilidad a futuro, pueden limitar el margen del fabricante para encarecer sus productos a corto plazo durante los picos de demanda.

Sin noticias sobre la retribución al accionista

Otro de los factores que ha penalizado la cotización de la firma ha sido la falta de concreción sobre la remuneración al accionista. Con una posición neta de caja que alcanza los 88 billones de wones a cierre de junio (con el objetivo de rebasar los 100 billones), el mercado esperaba un plan claro de recompra de acciones o dividendos extraordinarios.

A pesar del desplome bursátil —la acción de SK Hynix ha perdido más de la mitad de su valor desde los máximos históricos marcados el mes pasado, aunque aún acumula un alza del 138% en lo que va de año—, la cúpula de la empresa ha enviado un mensaje de serenidad respecto a la demanda subyacente.

"Los principales clientes nos siguen solicitando un mayor volumen de memoria", ha señalado Song Hyun-jong, presidente de la compañía, en la conferencia con analistas. Confiada en la fortaleza del negocio, la dirección prevé elevar su gasto de capital (capex) este año hasta la franja alta de los 40 billones de wones (unos 27.600 millones de dólares), frente a los 30,2 billones invertidos en 2025.

Las miradas del sector se dirigen ahora hacia su gran rival local, Samsung Electronics, que tiene previsto publicar sus resultados trimestrales detallados este jueves tras haber adelantado previamente que espera multiplicar por 19 su beneficio operativo.

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