La economía de China se abre, un poco más, al mundo

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08/10/2015 05:52

China ha puesto ya en marcha su esperado Sistema de Pagos Internacionales (CIPS), que permitirá el cierre de operaciones transfronterizas de comercio internacional desde y hacia el gigante asiático en su propia moneda, el yuan, un paso clave en su internacionalización.

Según la agencia oficial de noticias Xinhua, este sistema permite a las instituciones financieras dar servicios transfronterizos de clarificación y pagos en la divisa china entre la República Popular y el extranjero, se espera que impulse un mayor uso internacional del yuan, lo que resultará más rápido y barato a partir de ahora.

Este era uno de los grandes obstáculos que aún persistían para la internacionalización del yuan, que aspira a competir cada vez más con el dólar y con el euro, dado el peso del comercio de todo el mundo con China en la economía global.

Hasta hoy la clarificación de pagos transfronterizos en yuanes sólo podía hacerse a través de una serie de bancos designados para ello en ciudades como Hong Kong, Singapur y Londres, o con la ayuda de bancos equivalentes en territorio chino.

Además, también hoy, China ha decidido adecuar su contabilidad estadística con los Estándares de Diseminación de Datos Especiales del Fondo Monetario Internacional (FMI), un sistema de armonización con cuya adopción pretende mejorar su transparencia.

El gobernador del Banco Popular de China (central), Zhou Xiaochuan, ha recibido el visto bueno del Consejo de Estado (Ejecutivo) y ya ha informado de la decisión a la directora gerente del FMI, Christine Lagarde. Hasta ahora y desde 2002, tras su entrada un año antes en la Organización Mundial del Comercio (OMC), China utilizaba el llamado Sistema de Diseminación de Datos Generales del FMI, que la entidad internacional creó en 1997 como marco para que sus países miembros pudieran equiparar sus sistemas estadísticos.

Los estándares adicionales a los que China se sumará a partir de ahora, que se aplican desde 1996, son más exigentes y están pensados para los países más activos en los mercados financieros internacionales.

 

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