La salida a bolsa de Anthropic, una de las operaciones más esperadas de Wall Street, se enfrenta a un escenario cada vez más complicado. El desplome de las grandes tecnológicas, las dudas sobre la rentabilidad de la inteligencia artificial y el creciente rechazo a la construcción de centros de datos amenazan con alterar los planes del fabricante de Claude. Los inversores empiezan a cuestionar tanto el calendario de la operación como la valoración de 1,5 billones de dólares que se baraja para su debut bursátil.
El desplome de Wall Street amenaza la salida a bolsa de Anthropic
La corrección bursátil de las últimas jornadas ha encendido las alarmas entre los inversores que siguen de cerca el negocio de la inteligencia artificial. La venta masiva de acciones tecnológicas ha borrado 2,5 billones de dólares de capitalización de las grandes compañías del Nasdaq 100, mientras que el índice de fabricantes de semiconductores se ha desplomado un 12%, hasta alcanzar su nivel más bajo en más de seis meses.
El movimiento refleja un cambio significativo en el sentimiento del mercado. Después de meses de entusiasmo por la inteligencia artificial, los inversores empiezan a cuestionar si las gigantescas inversiones en infraestructura, chips y centros de datos podrán traducirse en beneficios suficientes.
La presión también alcanza a las empresas que financian directamente esta expansión. CoreWeave ha sufrido fuertes caídas bursátiles, mientras que los diferenciales de sus seguros de impago de deuda a cinco años han alcanzado máximos históricos. Un indicador que refleja el creciente nerviosismo de los mercados de crédito ante los riesgos asociados al negocio de la infraestructura de inteligencia artificial.
Los inversores cuestionan una valoración de 1,5 billones
El deterioro del mercado llega en un momento especialmente delicado para Anthropic. La compañía prepara una de las mayores salidas a bolsa de la historia y aspira a captar una enorme cantidad de capital aprovechando el interés de los inversores por la inteligencia artificial.
Sin embargo, potenciales inversores empiezan a mostrar escepticismo ante la posibilidad de que la empresa alcance una valoración de 1,5 billones de dólares. Algunos consideran que Anthropic podría verse obligada a fijar un precio significativamente inferior al inicialmente esperado.
La cuestión no es únicamente cuánto vale hoy la compañía, sino cuánto crecimiento puede justificar esa valoración en los próximos años. Los inversores quieren comprobar que el incremento de los ingresos permitirá compensar las enormes necesidades de financiación, los costes computacionales y los compromisos de infraestructura.
El rechazo a la inteligencia artificial añade presión
A las dudas financieras se suma un creciente rechazo social y político a la expansión de la inteligencia artificial. La construcción de centros de datos se enfrenta a críticas por su elevado consumo energético, sus necesidades de agua y el impacto que puede tener sobre las comunidades locales.
La victoria demócrata en las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos añade incertidumbre sobre el futuro regulatorio y político de estas inversiones. Un escenario que podría complicar los planes de expansión de las grandes tecnológicas y, por extensión, las expectativas de crecimiento de compañías como Anthropic.
¿Puede Anthropic aplazar su salida a bolsa?
La combinación de desplome bursátil, dudas sobre las valoraciones y creciente oposición a la inteligencia artificial amenaza con modificar los planes de Anthropic. Algunos potenciales inversores consideran que la reacción negativa contra el sector podría poner en peligro el calendario de la operación.
Eso no significa necesariamente que la compañía vaya a cancelar su debut en Wall Street. Pero sí aumenta el riesgo de que tenga que retrasarlo, ajustar sus expectativas de valoración o aceptar unas condiciones menos favorables para garantizar una demanda suficiente.
