Los mercados financieros han mostrado una respuesta diferenciada ante la escalada del conflicto en Oriente Medio, con Europa experimentando caídas discretas mientras que Estados Unidos mantiene una estabilidad sorprendente. Según el análisis de Alberto Iturralde, responsable de Operativa Dax, esta situación contrasta notablemente con crisis anteriores.
Contexto de mercado
Dudas de oyentes: Repsol vs. Naturgy
Consultorio completo
Comparación con la crisis de aranceles de abril 2025
Iturralde establece una comparación reveladora con la crisis de los aranceles de abril de 2025, cuando una noticia de Donald Trump provocó una caída del 20% de media en todos los índices. "Aquella caída era un movimiento preparado y ejecutado por el sistema financiero, hasta el punto de que Donald Trump se permitía avisarnos de cuando el mercado iba a subir", explica el analista.
El experto recuerda cómo Trump llegó a declarar públicamente que deberían comprar el Dow Jones, una declaración que considera "más que evidente de que todo estaba preparado", ya que desde entonces los mercados solo han subido.
Irán como nuevo factor de incertidumbre
Sin embargo, la situación actual presenta un elemento diferencial: Irán como nuevo actor con voluntad propia. "Ahora hay un nuevo actor que se llama Irán y que tiene voluntad propia y que podría darnos un susto con sus acciones durante los próximos días", advierte Iturralde.
Esta variable introduce un factor de impredecibilidad que no existía en crisis anteriores, donde el analista podía anticipar con mayor certeza la evolución de los mercados. La presencia de factores que "no dominamos, ni siquiera domina el sistema financiero" genera un escenario de mayor cautela.
El sector energético como refugio
A pesar de la incertidumbre geopolítica, el sector energético muestra un comportamiento claramente alcista. Repsol ha marcado nuevos máximos por encima de los 20,60 euros, mientras que otros valores del sector mantienen tendencias positivas.
Iturralde destaca que, contrariamente a lo que podría esperarse en un escenario de desabastecimiento, las compañías energéticas están funcionando bien, sugiriendo que "hay que seguir dentro" de estos valores.
La resistencia mostrada por los mercados, especialmente en Estados Unidos, sugiere que el sistema financiero podría estar intentando minimizar el impacto de las acciones iraníes, manteniendo un apoyo implícito que podría traducirse en una continuidad de las tendencias alcistas independientemente de la evolución del conflicto.
