Muchos piensan que al ser una moneda digital, el Bitcoin solo sirve para ser usado en comercios digitales o como medio de inversión. Pero el Bitcoin es aplicable a todos los niveles. https://bitcoin.org/es/como-funciona


Para entender la esencia del Bitcoin, es necesario conocer por encima cómo funciona una moneda cualquiera. Cuando hablamos del concepto dinero lo más común que nos venga a la mente sea un puñado de billetes, dado que nuestra tendencia suele intentar siempre asociar cualquier elemento a algo en el mundo físico.

Es improbable que a nadie le venga a la mente una imagen del saldo de su banco, pese a que en el fondo estamos hablando exactamente de lo mismo. Pero la realidad es que el dinero no es algo palpable, es simplemente una medida de valor que se ha tratado de representar de manera física por practicidad a lo largo de la historia. Y siguiendo esa constante de practicidad, en la actualidad ha sido capaz de trascender a nuevos ámbitos como es el caso de Internet, las cuentas bancarias y las monedas puramente digitales.


En el fondo, tanto si hablamos de Euros, Dólares o algo más reciente como los Bitcoins, estamos hablando de exactamente lo mismo: vehículos de valor. Paradójicamente este valor es universal, por tanto el Euro no tiene valor intrínseco al igual que ocurre con el Dólar, sino que simplemente, se apoyan mutuamente basándose en las dinámicas del mercado.


Dicho de otro modo: cuanta más necesidad haya de disponer de esta “moneda” para su uso, más aumenta su valor. Y aun así, hay gente que simplemente se dedica a acumular una enorme cantidad de cierta moneda, porque piensa que en el futuro, existirá una gran necesidad de la misma, y él se convertirá en un minúsculo proveedor, ganando pingües beneficios con su premeditada actividad.


Lo mismo está ocurriendo con el Bitcoin. La gente que compra esta moneda, tiene la expectativa que en el futuro, las transacciones más comunes como comprar la comida u otras necesidades de uso común se hagan en Bitcoins. Al aumentar la demanda de esta moneda, aquellos quienes dispongan de ella serán “proveedores” y se beneficiaran al cambio: donde antes se necesitaban cinco Bitcoins para pagar un coche, ahora solo se necesitará uno.



Aplicaciones del Bitcoin en la vida real


Una vez tenemos claro que la tendencia natural de una criptomoneda como el Bitcoin es estandarizarse y aplicarse en el máximo número de entornos posibles, tiene mucho más sentido pensar que deberíamos estar utilizándolo por doquier. Y lo más interesante es que no hay que esperar al futuro para que esto suceda.


Ya son muchas las empresas que han decidido dar el paso e incorporar esta moneda a sus formas de pago aplicando distintos mecanismos: numerosas Apps para el móvil o incluso pasarelas de pago que permiten hacer esta transacción de manera cómoda, segura y sin intermediación gubernamental (precisamente uno de los temas más controvertidos de esta moneda).


Vamos a observar algunos de los casos que menos esperaríamos:




  • Tiendas de Ropa: aunque parezca sorprendente, ya es posible pagar en ciertas tiendas puntuales y comprar trajes y vestidos con esta moneda. Lo más destacable, es que existe una gran cantidad de tiendas online que permiten el pago de esta forma, aunque en tiendas físicas esto está mucho más limitado.

  • Manualidades y Artesanía: un caso todavía más curioso, si cabe, que el de la ropa, dado que generalmente estos negocios suelen estar anclados al pasado e incluso la mayoría no acepta ni tarjeta de crédito. En cierto modo, el paso de efectivo a Bitcoin es mucho más adecuado que de efectivo a tarjeta, porque en ambos casos, no existe un control exhaustivo por parte de ninguna entidad en concreto, afán de algunos artesanos de permanecer al margen de la ley en sus gestiones económicas.

  • Otro tipo de tiendas: podemos ya encontrar alguna tienda que ha dado este paso sin pensárselo dos veces, como tiendas de deporte, pesca, de animales, etc… Hoy en día hay tantos sitios donde comprar, que el simple hecho de avanzar hasta este nuevo medio podría marcar un poco la diferencia y facilitar más ventas.


Pagar con Bitcoin no es tan difícil pero aún tiene algunos inconvenientes


En este punto podríamos decir que vistos estos ejemplos, raro es la categoría de comercio en el que todavía no encontremos un caso que no haya probado a utilizar el Bitcoin para recibir sus cobros regulares.


Por otro lado, hay que decir que el paso al Bitcoin no tiene que ser tan duro como pensamos. La tecnología avanza y hay empresas que están ofreciendo pasarelas innovadoras, que permiten ofrecer esta forma de pago de manera natural para aquellos que estén dispuestos a utilizarlo. Existen algunos problemas difíciles de resolver en vías de detectar soluciones:




  • El primero, y quizá más severo es el tiempo que tarda en confirmarse una operación. Pueden pasar varios minutos e incluso horas desde que un usuario da la orden de entregar una cantidad de Bitcoins hasta que el receptor ya los recibe satisfactoriamente. ¿Tendría que esperar el usuario en la tienda durante una hora hasta que finalmente se confirma la operación?

  • El segundo problema es la volatilidad de la moneda. Con esos cambios tan bruscos que hemos estado observando se genera demasiada incertidumbre sobre cuánto va a valer nuestra próxima compra. Hemos visto en apenas una semana descender el valor del Bitcoin hasta la mitad con respecto a otras monedas. ¿Qué pasaría si cuando fuéramos a nuestra tienda preferida de ropa, viéramos un traje por 200 euros, volvemos a casa para pensar si merece la pena comprarlo y al volver la semana siguiente el traje estuviera por 400 euros? Esto hace que mucha gente no quiera disponer de Bitcoins en cartera para sus pagos regulares, solo a modo de inversión.