Los trabajadores autónomos en España dedican una media de 226 horas al año, aproximadamente 4 horas semanales, exclusivamente a gestiones burocráticas. Esta carga administrativa representa un coste de casi 3.400 millones de euros por profesional y más de 11.000 millones de euros para el conjunto del colectivo, según datos de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Celia Ferrero, su vicepresidenta ejecutiva, explica que el problema radica en la creciente cantidad de información que exige la administración: "Cada vez nos requieren más información relativa a cualquier tipo de cumplimiento de norma, ya sea todo lo que es IVA, IRPF, fiscal, cotizaciones, etcétera. Pero es que, además, hay que recopilar todos los gastos para deducir los gastos".
A estas obligaciones tradicionales se suman nuevas normativas relacionadas con impacto medioambiental, reporte de gastos, seguros de responsabilidad social y otras regulaciones que mantienen a los autónomos "todo el día pendiente de la administración". Esta situación resulta especialmente gravosa considerando que la jornada laboral de los autónomos alcanza las 47 horas semanales, muy por encima de las 40 horas de los asalariados.
Aquí tienes la entrevista con Celia Ferrero, vicepresidenta ejecutiva de ATA
Celia Ferrero, vicepresidenta ejecutiva de ATA, denuncia que la simplificación administrativa prometida nunca llega mientras se acumulan nuevas normativas
El Barómetro de ATA revela que el 40,7% de los autónomos encuestados considera las trabas burocráticas como su primer obstáculo. Ferrero señala que "se podría cambiar esa periodicidad de las declaraciones. Porque al final siempre estás como que te pilla el lobo. Estás continuamente en ese estrés y en esa recopilación de información".
La digitalización incrementa la burocracia en lugar de reducirla
Lejos de mejorar, la situación empeora con la llegada de nuevos reglamentos como el registro horario, el reglamento de Inteligencia Artificial o el futuro Verifactu. Ferrero denuncia que "cada vez lo que vemos es que cada vez va a más. Cada normativa lleva asociada una obligación formal de reporting".
La vicepresidenta ejecutiva critica especialmente cómo la digitalización, que debería simplificar procesos, está generando el efecto contrario: "Cada vez que se hace una normativa se genera una nueva plataforma por parte de la administración, en la cual tenemos que entrar, conocer, que a veces hay que ser ingeniero de la NASA para entender algunas de las plataformas, y a partir de ahí reportar información".
El IVA franquiciado, una solución bloqueada
Una de las medidas que podría aliviar significativamente esta carga es el IVA franquiciado, que permitiría a los autónomos que facturen menos de 85.000 euros y 100.000 euros en operaciones transnacionales realizar una única declaración anual en lugar de cuatro trimestrales. Sin embargo, esta iniciativa permanece "absolutamente parada".
España es el único Estado miembro que no ha implementado esta medida, lo que ha generado amenazas de sanción por parte de la Comisión Europea. Ferrero explica que esta excepción del IVA "reduce muchísimo las cargas administrativas" y permite a los pequeños autónomos "ser más competitivos" al no tener que cargar ese IVA.
Morosidad y crisis acumuladas
Otro problema persistente es la morosidad en los pagos. Aunque Bruselas trabaja en un reglamento europeo para sancionar a las empresas que pagan tarde a sus proveedores, la iniciativa enfrenta oposición de varios Estados miembros y podría convertirse en una directiva en lugar de un reglamento de aplicación directa.
Ferrero subraya que la situación de los autónomos es especialmente delicada tras acumular múltiples crisis: "La financiera, la del COVID, la inflacionista, la de energía". A esto se suma el coste de adaptación a la transición digital y verde, con sus correspondientes obligaciones normativas, lo que lleva a muchos emprendedores a plantearse si "esto merece la pena".
La vicepresidenta ejecutiva de ATA concluye con una reflexión preocupante: en un país donde alguien que emprende, asume riesgos y quiere crear valor y empleo se encuentra en una situación de desesperación, "deberíamos hacérnoslo mirar, sobre todo los políticos", especialmente considerando que los autónomos representan una parte fundamental del PIB y del tejido productivo español.
