El negocio hotelero español en Cuba atraviesa uno de los momentos más delicados de las últimas décadas. La presión de la Administración de Donald Trump sobre el conglomerado militar cubano GAESA, propietario de buena parte de la infraestructura turística de la isla, ha obligado a varias cadenas internacionales a replantear su presencia en el país. Estados Unidos fijó el 5 de junio de 2026 como fecha límite para que las empresas extranjeras rompan sus vínculos con GAESA o se expongan a sanciones económicas y financieras.

Foco: Las hoteleras españolas salen de Cuba: quién sale y quién se juega más millones

El negocio hotelero español en Cuba atraviesa uno de los momentos más delicados de las últimas décadas. La presión de la Administración de Donald Trump sobre el conglomerado militar cubano GAESA, propietario de buena parte de la infraestructura turística de la isla, ha obligado a varias cadenas internacionales a replantear su presencia en el país. Estados Unidos fijó el 5 de junio de 2026 como fecha límite para que las empresas extranjeras rompan sus vínculos con GAESA o se expongan a sanciones económicas y financieras.

Meliá, la hotelera española con más exposición a Cuba

Iberostar anunció el 1 de junio la ruptura de su relación con Gaviota, la división turística de GAESA, y dejó de operar 12 hoteles en Cuba antes incluso de que expirara el plazo estadounidense. Entre los establecimientos afectados figuran el Iberostar Grand Packard de La Habana, o Iberostar Origin Laguna Azul. La compañía mantendrá únicamente seis hoteles vinculados a otros grupos turísticos estatales cubanos no relacionados con el ejército, como Cubanacán y Gran Caribe.

La siguiente en dar el paso ha sido Meliá Hotels International, la empresa española con mayor exposición al mercado cubano. La cadena balear comunicó la retirada inmediata de la gestión de 15 hoteles vinculados a GAESA, alegando motivos geopolíticos, legales y económicos. Entre los complejos afectados se encuentran Paradisus Varadero, Meliá Las Dunas o Sol Cayo Santa María. La decisión supone un punto de inflexión para una compañía presente en la isla desde 1990 y considerada durante años el principal operador extranjero del sector turístico cubano.

¿Cómo se medirá el impacto bursátil para Meliá en Cuba?

La relevancia de Cuba dentro de la cartera de Meliá explica por qué es la empresa española potencialmente más afectada por las nuevas sanciones. Entre el 14% y el 16% de su portfolio hotelero mundial se encuentra en la isla, aunque la aportación económica del mercado cubano ha ido disminuyendo debido a la caída del turismo, los apagones recurrentes y las dificultades de suministro. No obstante, el director de Inversiones de Assured Mind, Juan Esteve, cree que, si bien a "corto plazo puede afectar al precio de su cotización", a largo plazo las perspectivas sobre la compañía y el sector son "positivas".

Impacto de otras compañías españolas en Cuba

Estas dos hoteleras serían las más expuestas de su sector, Grupo Barceló o la aerolínea Iberia también tienen operación directa con el país, aunque en menor medida. Si bien la ruta Madrid–La Habana es una de las conexiones aéreas más importantes entre Europa y Cuba, para la aerolínea Cuba es un destino secundario dentro del corredor Atlántico de Iberia. Su impacto económico es reducido frente a mercados como México, Colombia o EE.UU. y el riesgo principal es regulatorio o de demanda turística si el contexto geopolítico se deteriora.

El profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Europea de Valencia, Fréderic Martens, es muy probable que estemos ante una réplica de lo acontecido en Venezuela con la intervención estadounidense donde "quitamos al dictador, mantenemos el régimen y abrimos el mercado al interés de Estados Unidos".

Sin olvidarnos de China, un país que tiene una gran relación e influencia en la región. China es uno de los principales acreedores y financiadores indirectos de Cuba, con acuerdos de comercio bilaterales, infraestructuras o digitalización.