Vanesa Santos, responsable de Comunicación de Crédito y Caución, presenta el último análisis de la compañía sobre el acuerdo Mercosur, cuya aplicación provisional, entra en vigor el 1 de mayo. El estudio revela que este pacto no solo ofrece oportunidades comerciales, sino que abre una vía importante para la transición energética europea.

Y es que Europa necesita urgentemente fuentes alternativas de materias primas críticas. La transición energética avanza más lenta de lo esperado, lo que pone en vulnerabilidad a los países importadores de combustible. El acuerdo permite diversificar fuera de China.

Argentina posee grandes reservas de litio, material clave para baterías. Brasil cuenta con importantes reservas de minerales y elementos de tierras raras. Ambos países son productores de petróleo y gas en expansión, con potencial en hidrógeno verde.

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Crédito y Caución: Mercosur podría convertirse en un socio clave para Europa en materia de transición energética

Vanesa Santos, responsable de comunicación de Crédito y Caución, presenta este informe en el que destaca que Argentina y Brasil son productores de petróleo y gas en expansión, además de contar con reservas de litio, grafito, manganeso, níquel, bauxita y elementos de tierras raras.

La energía se convierte en una cuestión clave

La Unión Europa sigue adelante con la aplicación provisional del acuerdo comercial con el Mercosur, firmado en el mes de febrero, lo que ofrece a los exportadores beneficios inmediatos, a pesar de los obstáculos que aún existen para su ratificación.

Según un reciente análisis realizado por Crédito y Caución, el acuerdo ofrece oportunidades para Europa en materia de transición energética, ya que facilitaría la diversificación fuera de China. Según afirma Greetje Frankena, subdirectora de Investigación Económica de Atradius Crédito y Caución, “la Unión Europa tiene una necesidad urgente de fuentes alternativas de materias primas críticas, especialmente para la transición energética, y los países del Mercosur están bien posicionados para cubrir esta carencia”.

En esta línea, destacan países como Argentina, que cuenta con grandes reservas de litio, esenciales para las baterías, mientras que Brasil es rico en grafito, manganeso, níquel, bauxita y elementos de tierras raras. Unos impuestos a la exportación más bajos y unas normas de inversión más claras podrían reforzar significativamente las cadenas de suministro europeas.

La seguridad energética es también un factor clave. La Unión Europea está reduciendo activamente su dependencia de Rusia y ampliando la cooperación con países como Brasil y Argentina, ambos productores de petróleo y gas en expansión, y con un importante potencial para el hidrógeno verde. Esto convierte al Mercosur en un socio atractivo a largo plazo.

Sin embargo, persisten las controversias sobre los efectos del acuerdo, especialmente por parte de los agricultores europeos preocupados por la competencia de los productores del Mercosur, que operan bajo normas medioambientales y de bienestar animal menos estrictas. Para abordar estas preocupaciones, el acuerdo incluye cuotas para productos sensibles como la carne de vacuno, las aves de corral, el azúcar y determinados productos lácteos. También seguirán aplicándose las estrictas normas de importación de la Unión Europea.

Se prevé que los beneficios macroeconómicos sean modestos a corto plazo, ya que la importancia del acuerdo radica menos en su impacto inmediato sobre el PIB y más en su señal estratégica. Cabe recordar que la perspectiva actual es que los aranceles sobre alrededor del 91% de los productos comercializados entre la Unión Europa y Mercosur se eliminarán gradualmente a lo largo de los próximos 15 años

Los exportadores industriales europeos, especialmente de maquinaria, vehículos y productos químicos, se encuentran entre los probables beneficiarios iniciales, dados los elevados aranceles del Mercosur a los que se enfrentan en la actualidad. En 2024, las exportaciones de la Unión Europea al Mercosur estuvieron dominadas por la maquinaria (28,1%), los productos químicos y farmacéuticos (25%) y el material de transporte (12,1%).