El petróleo comienza a moverse con los vaivenes de las declaraciones del presidente de EEUU, Donald Trump sobre Irán. Cuando el presidente estadounidense asegura habrá acuerdo, que está más cerca de cerrarse, el crudo se desploma; luego va subiendo poco a poco. Esta volatilidad refleja la incertidumbre que rodea a unas negociaciones que, según Beatriz Gutiérrez, directora del máster en Terrorismo, Seguridad y Defensa de la Universidad Europea, están lejos de cerrarse, al menos a corto plazo.
"El memorándum de entendimiento era lo suficientemente vago, lo suficientemente ambiguo, como para dejar muchísimos flecos que no se terminan de materializar", explica Gutiérrez. Esta ambigüedad ha llevado a nuevas escaladas durante todo el mes de julio, con ataques y contraataques en la zona de Ormuz, contra veleros y navíos, así como ataques en la zona sur de Irán.
Aquí tienes la entrevista a Beatriz Gutiérrez, directora del Máster en Terrorismo, Seguridad y Defensa de la Universidad Europea.
Beatriz Gutiérrez, directora del Máster en Terrorismo, Seguridad y Defensa de la Univ. Europea, analiza cómo el control de Ormuz y la incertidumbre afectan al mercado energético global.
El estrecho de Ormuz, clave para el mercado petrolero
Por el estrecho de Ormuz entra y sale aproximadamente el 20% del crudo y del gas que se comercializa a nivel mundial. Actualmente, la zona cuenta con dos carriles: uno de entrada y uno de salida. "Normalmente entran por Irán y salen por Omán, por la parte sur del estrecho", detalla la experta. Sin embargo, la situación entraña muchísimo riesgo para las empresas de comercio marítimo.
La zona de Omán, aunque está dentro del rango de ataque de Irán, permanece abierta, pero si un barco pasa por esa vía sur, no puede salir porque está ocupada. "Si entran dentro de Ormuz por la parte sur, luego ya una vez dentro del Golfo Pérsico, el problema es que están dentro del rango de alcance de los misiles y de los drones iraníes", advierte Gutiérrez.
Esta situación está llevando a muchas empresas a pensar en abandonar esa ruta y utilizar rutas alternativas que son más seguras, pero que por la extensión del trayecto encarecerían el producto. Arabia Saudí, por ejemplo, saca también parte de su crudo por el Mar Rojo, pero la diversificación tiene un coste económico.
Irán aprovecha las negociaciones para rearmarse
Según Gutiérrez, el ala pragmática iraní plantea a su población que están utilizando el tiempo de negociación para rearmarse, para volver a conseguir aliados y dinero. "Este tiempo de negociación lo estamos utilizando para reforzarnos", transmiten las autoridades iraníes a su ciudadanía.
Esta estrategia deja a la comunidad internacional en una posición complicada. "Si utilizan la negociación para rearmarse, que es perfectamente lógico en términos estratégicos, pero tampoco estamos alcanzando ningún tipo de acuerdo ni estamos alcanzando ningún tipo de solución militar", reflexiona la directora del máster.
Mientras tanto, Ormuz permanece cerrado, siguen los ataques a los navíos y el tema de la nuclearización de Irán tampoco se ha resuelto. La experta se inclina por un escenario en el que las negociaciones se prolongarán hasta septiembre, ya que "los temas todavía a zanjar sobre la mesa son temas muy complejos" y Irán no quiere perder el control del estrecho, una baza estratégica tremenda que le permite mantener su posición negociadora.
