Mientras la digitalización de pagos avanza y proliferan las aplicaciones móviles para transacciones, el efectivo mantiene una presencia sólida en España que contradice la percepción generalizada de su declive. Según datos del Banco de España, el 60% de los pagos en el comercio español se realizan todavía en efectivo, una cifra que revela la importancia persistente del dinero físico en la economía nacional.

Escucha la entrevista completa en el siguiente podcast de Mercado Abierto:

Entrevista de actualidad | Uso del efectivo

Esta tarde queremos hablar del efectivo, de cuál es su uso real en España de la mano de Policarpo Ledesma, director general de Prosegur Cash para Iberia.

¿Crece el uso de efectivo?

Policarpo Ledesma, director general de Prosegur Cash para Iberia, explica que "el efectivo ha crecido. Es más, yo creo que se está consolidando". Los datos de retiradas de efectivo en 2025 muestran un incremento del 2-3% respecto a 2024, con más de 120 millones de euros retirados de cajeros automáticos por los ciudadanos españoles.

La pandemia y fenómenos como el apagón eléctrico del año pasado han reforzado la percepción de seguridad que ofrece el efectivo. "Hubo un apagón donde lógicamente todos los medios digitales se fueron y solamente el efectivo, que es algo que es universal, que no entiende ni de edades ni de temas tecnológicos, era la única forma que había de pagar", recuerda Ledesma.

Control del gasto y privacidad como factores clave

El directivo de Prosegur Cash identifica tres factores principales que explican la persistencia del efectivo: seguridad, control del gasto y privacidad. "Si llevas 50 euros, sabes los 50 euros que tienes para gastarte, mientras que lógicamente si vas con la tarjeta puedes tener una tendencia hacia un gasto no controlado", explica.

La inquietud por la privacidad es un sentimiento compartido tanto por los usuarios como por el propio Ledesma. Este último ilustró el problema mencionando cómo, tras costear un viaje familiar con su tarjeta, recibió de inmediato un SMS ofreciéndole un seguro. Para Ledesma, este tipo de sugerencias comerciales, que van más allá de una simple notificación bancaria, evidencian cómo las entidades utilizan el historial de gastos para fomentar el consumo: "Utilizan toda la información que tienen las tarjetas para venderte más cosas".

El reto de la España rural

El mayor desafío se concentra en las zonas rurales, donde el acceso al efectivo se ha visto severamente limitado. Las cifras son reveladoras: de 45.000 oficinas bancarias en 2008, España pasó a menos de 10.000 en 2025, con una reducción similar en cajeros automáticos.

"El problema lo tenemos en esos pueblos de 500 habitantes donde hoy no tienen un cajero", señala Ledesma, quien aboga por soluciones como oficinas móviles que visitan poblaciones pequeñas periódicamente. "Hagámosles a las personas mayores la vida mucho más fácil porque yo creo que se lo han merecido", concluye.

La realidad española muestra que, lejos de desaparecer, el efectivo mantiene su relevancia en un ecosistema de pagos cada vez más diversificado, donde la convivencia entre métodos tradicionales y digitales parece ser la clave del futuro financiero del país.