Lourdes Núñez Cumplido, secretaria de formación profesional de CCOO y Oliva García de Paz, secretaria de formación para el empleo también de CCOO analizan en Gestión del Talento el estado real de la FP en España, sus brechas, sus retos y la urgencia de reforzar un sistema que debería asegurar igualdad de oportunidades y calidad educativa.
La secretaria de Formación Profesional de CCOO, Lourdes Núñez, lo resume con contundencia: “La FP en España está apagando fuegos”. Su diagnóstico parte del informe que el sindicato ha publicado recientemente y que revela una realidad preocupante: la red pública no está absorbiendo la demanda creciente de jóvenes que quieren estudiar FP.
Lourdes Nuñez CCOO: "La FP en España: un sistema apagando fuegos”
Según Núñez, “no se está garantizando el derecho a la educación ni el derecho a la cualificación profesional”. La consecuencia es clara: miles de estudiantes quedan fuera de la oferta pública y se ven obligados a recurrir a centros privados, especialmente en la modalidad online, donde los costes pueden superar los 6.000 euros.
El caso de Cantabria es paradigmático: “De cada 7.000 alumnos que pedían una primera matrícula, ni siquiera 700 eran atendidos”, explica. Apenas un 10% de cobertura.
Desigualdad territorial y privatización creciente
El informe también evidencia fuertes diferencias entre comunidades autónomas. Euskadi 43,8%, Madrid 37,6% y Andalucía 33% concentran los porcentajes más altos de privatización de la oferta
Para Núñez, esta situación responde a una “falta de intención” política y a la proliferación de “empresas buitres” que operan sin garantías suficientes. “Se está mercantilizando la formación profesional”, denuncia, recordando que incluso el propio Gobierno ha señalado la existencia de “chiringuitos” que no cumplen requisitos mínimos.
En Madrid, más de 1.200 empresas privadas imparten formación online sin asegurar prácticas en empresas ni talleres adecuados. “Hablamos de dignificar la FP, pero no la dotamos suficientemente”, insiste.
Brechas de acceso: jóvenes, mujeres y trabajadores de pymes
El informe también revela desigualdades en el acceso a la formación, especialmente entre jóvenes de entornos rurales, mujeres trabajadoras, personas con baja cualificación y empleados de pymes
La formación online, que nació para facilitar el acceso a quienes tienen cargas familiares o viven en zonas rurales, “ya no cumple su finalidad”, afirma Núñez. La brecha digital y la falta de becas agravan el problema: “El 70% de la juventud quiere retornar al medio rural, pero no puede formarse presencialmente”.
Oliva García: la formación como herramienta para reducir brechas
Desde el estudio, Oliva García, secretaria de Formación para el Empleo de CCOO, subraya el impacto de la formación continua en la vida laboral: “Mejora la empleabilidad, reduce la brecha de género y aumenta la calidad del empleo”.
García recuerda que la FP reglada debe equilibrar dos dimensiones: responder al tejido productivo y atender las necesidades personales de quienes acceden a ella en edades muy tempranas. “No puede encasillar, debe ser transversal y permitir decidir cómo quieres orientar tu vida profesional”.
Transiciones digital, ecológica y demográfica: retos inaplazables
Ambas responsables coinciden en que la FP debe prepararse para afrontar los grandes cambios del presente marcados por la digitalización, la transición ecológica y el envejecimiento y relevo generacional
Oliva García CCOO:"No solo se negocian salarios o jornadas; también la formación"
García insiste en que el sistema educativo necesita inversión en infraestructuras, perfiles profesionales y formación del profesorado: “No basta con imponer herramientas digitales; hay que enseñar a utilizarlas”.
Negociación colectiva: la formación como derecho laboral
La formación también avanza en el ámbito laboral. “No solo se negocian salarios o jornadas; también la formación”, explica García. Los convenios deben garantizar los permisos individuales de formación, el acceso igualitario para todas las categorías y permitir la formación dentro de la jornada laboral que incluya programas motivadores y de calidad
La brecha de género sigue siendo un desafío: “Las mujeres tienen más parcialidad, más temporalidad y ocupan categorías más bajas; eso dificulta su acceso a la formación”.
Conclusión: un derecho irrenunciable que exige compromiso público
La entrevista deja un mensaje claro: la formación profesional es un derecho esencial para la igualdad, la empleabilidad y la cohesión social. Pero hoy, ese derecho no está garantizado.
Como resume Núñez: “Está fallando el sistema”.
Y como añade García: “La formación es una inversión, no un gasto”.
Ambas coinciden en que reforzar la FP —pública, accesible y de calidad— es imprescindible para el futuro del empleo y del país.
