Los grandes bancos superan los test de estrés de la FED

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22/06/2018 05:18

Los 35 bancos más grandes de Estados Unidos han superado los requisitos de capital y crédito según los resultados de las pruebas de resistencia cuantitativas. "Están fuertemente capitalizados y podrían prestar a hogares y empresas durante una severa recesión mundial", destacó la Junta de la Fed. Según los resultados de la primera parte de la prueba, el ratio entre el capital de riesgo y el de alta calidad caería desde el 12,3% actual hasta el 7,9% como máximo, lo que está por encima de lo que el Banco Central americano considera "preocupante".

De esta manera, en el peor de los escenarios, los prestamistas sufrirían pérdidas totales por valor de 578.000 millones de dólares, pero los valores son superiores a los observados antes de la crisis en los años 2007-2009. Ese escenario contempla un repunte del desempleo en EEUU de 6 puntos porcentuales, hasta el 10% desde el 3,8% actual, y un periodo de elevada turbulencia financiera.

Aunque está todavía por ver el comportamiento de los bancos en la segunda prueba, la que incluye factores operativos como la gestión del riesgo, los buenos resultados augurados podrían presionar en favor de un alivio regulatorio prometido por la administración Trump.

Entre los bancos analizados también están las filiales estadounidenses de Santander y BBVA. Lograron respectivamente una calidad del 15,2% y 7,6% en un marco de deterioro económico extremo. Otras filiales extranjeras sometidas a las pruebas son Deutsche Bank, Credit Suisse y UBS Group. Todas ellas, también la alemana que había sido sometida a un fuerte escrutinio regulatorio, cumplieron con facilidad los requisitos de capital mínimo.

La próxima semana se conocerá la segunda parte de los test de estrés, la cualitativa, que es mucho más exigente y en la que Fed aprobará o suspenderá los planes de devolución de capital de las principales entidades bancarias a sus accionistas. Este es el octavos test que se realiza tras la crisis financiera de 2008, una medida que EEUU tomó para controlar la capacidad de reacción de las instituciones bancarias.

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