Moderna protagoniza una de las mayores explosiones bursátiles de una farmacéutica de gran tamaño en décadas. La compañía se dispara en bolsa más de un 150% después de anunciar resultados positivos de fase 3 de su vacuna personalizada contra el melanoma, desarrollada junto a Merck.
Aunque la subida de hoy no devuelve a Moderna a la valoración que alcanzó durante la pandemia, los expertos empiezan a hablar de una segunda fase en la trayectoria empresarial de la compañía, que se convirtió en uno de los grandes símbolos bursátiles de la pandemia. Su vacuna contra la COVID-19 convirtió a la compañía en una auténtica máquina de generar beneficios y el 9 de agosto de 2021, Moderna alcanzó su máximo histórico de 497,49 dólares por acción.
¿Es esta la prueba de Moderna que necesitaba el mercado?
Con el final de la pandemia, la demanda de vacunas contra la COVID y los ingresos de Moderna fueron cayendo progresivamente, hasta arrastrar pérdidas consecutivas en los últimos tres años.
El mercado llevaba años esperando una demostración de que la tecnología de Moderna puede generar una franquicia comercial más allá de la COVID. Todavía está por ver si la empresa supera la prueba del mercado, porque, aun con la subida de hoy, Moderna todavía estaría más de un 70% por debajo de su máximo histórico de agosto de 2021, si tomamos como referencia el entorno de 140-150 dólares alcanzado hoy.