La gestión de residuos en España atraviesa un momento de transformación profunda. Con la implementación de la Ley de Residuos de 2022 y la obligatoriedad de la nueva tasa de recogida de basuras, los municipios españoles se enfrentan a desafíos tecnológicos, económicos y de comunicación ciudadana sin precedentes. Alfonso Baragaño, presidente de ANEPMA (Asociación Nacional de Empresas Públicas de Medio Ambiente), analiza en profundidad estos retos y defiende el papel crucial de las empresas públicas locales en la transición hacia un modelo más sostenible.
Le acompañan en este podcast Luis Vicente Muñoz, CEO de Capital Radio; y Raúl Poblador, técnico de Sostenibilidad en Surus.
Alfonso Baragaño, presidente de la asociación que representa al 25% del mercado de recogida de residuos en España, defiende la nueva tasa de basuras y reclama más voz en la elaboración de normativas ambientales.
ANEPMA aglutina 56 empresas de capital 100% público que representan a ciudades de gran, medio y pequeño tamaño, como Sevilla, Palma de Mallorca, Córdoba, Gijón, la Mancomunidad de Navarra y Getafe. En total, la asociación representa a unos 1.300 municipios de la geografía española, está presente en 15 comunidades autónomas y tiene una cuota del 25% del mercado del sector de la recogida de residuos.
El desafío tecnológico del pago por generación
La nueva normativa de residuos introduce un cambio de paradigma: el principio de "quien contamina paga". Pero implementarlo requiere capacidad tecnológica para medir con precisión cuánta basura genera cada vecino, mediante sistemas como tarjetas magnéticas en contenedores.
Raúl Poblador, técnico de Sostenibilidad en Surus, plantea la pregunta clave: "¿Están las empresas públicas preparadas tecnológicamente para medir con precisión cuánta basura genera cada vecino, por las tarjetas magnéticas de los contenedores, o todavía es una utopía para la mayoría de municipios?".
Baragaño reconoce que "con la nueva implantación de la ley de residuos en el año 2022, se está dando un paso a ir encaminados hacia ese pago por generación, esto supone un cambio de paradigma en la gestión de los residuos tal como se conoce en el país hasta ahora". El presidente de ANEPMA señala que hay ciudades y municipios que "ya desde hace unos años van trabajando en la línea de un pago más justo, más equitativo a los ciudadanos", especialmente en Cataluña y el País Vasco.
Sin embargo, admite que "ahora mismo, la gran mayoría de los municipios de España estamos en ciernes". Dentro de la asociación hay empresas grandes "que tecnológicamente ya están preparadas y en algunos casos están implementando el pago por generación, pero sí que es verdad que se nota todavía carencias". Baragaño describe una "España de dos velocidades" y subraya que "se necesita una implicación por la parte política, evidentemente, y luego también los recursos necesarios para llevarlo a cabo".
El presidente de ANEPMA destaca la importancia de recibir financiación, "ya sea a nivel europeo o estatal", y menciona que con la ley de residuos "se ha incrementado, o se ha aparecido un impuesto por el vertido directamente, sin tratar de las toneladas que se recogen de manera mezclada". Baragaño considera que "podría ser interesante que ese impuesto fuera un impuesto finalista".
