El Grupo Volkswagen contempla una reducción de hasta 100.000 puestos de trabajo en todo el mundo durante los próximos cinco años, además de la clausura de hasta cuatro fábricas en territorio alemán, de acuerdo con lo publicado este viernes por el medio de comunicación germano 'Manager Magazin'.

Aquí puedes ver el análsis en detalle de Chimo Ortega sobre las causas que explican la decisión de Volkswagen:

Al ser consultada por Europa Press, la empresa automovilística declinó anticiparse al curso de los acontecimientos, argumentando que estas cuestiones se abordarán formalmente en las comisiones que corresponden. No obstante, admitió que tanto la corporación como la industria del automóvil en general se encuentran inmersas en un proceso de profunda reconversión.

Desde la dirección de la compañía han manifestado reiteradamente que el planteamiento comercial que aplican en la actualidad —consistente en diseñar los vehículos en Alemania, producirlos dentro de Europa y venderlos al resto de los continentes— ha dejado de ser viable para la totalidad de sus firmas.

Garantizar la viabilidad

Para garantizar la viabilidad futura bajo este nuevo escenario, la multinacional alemana señaló la necesidad de transformarse y de incrementar de forma notable la competitividad de todo el grupo. Esto implicará una definición de objetivos más precisa, junto con un control mucho más riguroso del gasto y de los recursos destinados a inversión.

Cabe recordar que el pasado mes de marzo Volkswagen ya había comunicado su intención de suprimir cerca de 50.000 empleos en Alemania de cara al año 2030. Con dicha medida, el objetivo final de la empresa es alcanzar una reducción neta de costes superiores a los 6.000 millones de euros anuales para cuando concluya el decenio.

Sin embargo, los nuevos datos publicados este viernes por la revista alemana elevan la previsión de despidos a 100.000 trabajadores a escala global. Paralelamente, la corporación proyecta disminuir su presupuesto de inversión en un 15%, situándolo en una cifra ligeramente superior a los 130.000 millones de euros.

En cuanto a los centros de producción afectados por los posibles cierres, los planes apuntan a las factorías alemanas establecidas en Hannover, Zwickau y Emden, a las cuales se añadiría la planta de la filial Audi localizada en Neckarsulm.