¿Puede ser el lujo sostenible? Sin pretensiones de ser una etiqueta aspiracional, estas bodegas se han convertido en un proyecto en el que lo tradicional y la innovación van de la mano para ofrecer un servicio de calidad y sostenible. Fernando Lázaro, director de Sostenibilidad y Proyectos Emergentes de Abadía Retuerta, y Beatriz Alonso, directora de Sostenibilidad de Surus, nos acercan este modelo de negocio en Capital Radio:
"No tiene sentido trabajar en un entorno rural si no tienes un compromiso firme por generar un impacto positivo con tu actividad en todo alrededor", afirma Lázaro, quien destaca que la sostenibilidad es un pilar crucial de su negocio. El proyecto, que comenzó hace 30 años con la recuperación de la producción vitivinícola, ha evolucionado hasta convertir la bodega en una de las 50 mejores del mundo.
De las 700 hectáreas de la finca, 193 están destinadas a viticultura. El 100% del viñedo cuenta con riego por goteo controlado y está certificado como ecológico. Esta apuesta por la calidad y la recuperación de los trabajos tradicionales permitió que la Comisión Europea reconociera en 2022 a Abadía Retuerta con una denominación de origen propia.
El compromiso con el agua incluye un proyecto aprobado para embalsar agua en invierno, cuando el río tiene suficiente caudal, para utilizarla en verano mediante energía fotovoltaica. Además, siguen un plano de la finca de 1887 como "plan estratégico" para recuperar los usos históricos.
En este episodio de Capital Radio, exploramos el compromiso con la sostenibilidad de Abadía Retuerta, una finca vitivinícola en Valladolid. Fernando Lázaro, director de sostenibilidad, comparte cómo la finca combina tradición y tecnología para proteger el medio ambiente. Desde el riego por goteo hasta la economía circular, Abadía Retuerta se destaca por su enfoque innovador en la viticultura y el turismo de lujo. Descubre cómo integran prácticas sostenibles en su operación, incluyendo la recuperación de variedades locales y el uso de energías renovables, mientras fomentan un impacto positivo en la comunidad local.
Innovación para enfrentar el cambio climático
La investigación es fundamental en Abadía Retuerta. Han desarrollado estudios sobre el cambio climático que les permiten gestionar la viña para mantener la calidad del vino a pesar del aumento de temperaturas. También investigan cómo afecta el oxígeno dentro de la botella a la evolución del vino.
"En materia de viticultura, cualquier proyecto de investigación tiene una aplicabilidad media de diez años", comenta Lázaro. En la finca hay plantadas una treintena de variedades con las que estudian la adaptación al cambio climático, anticipándose a los vinos del futuro.
El arraigo al territorio es otro pilar fundamental. El 89% de los empleados viven en los dos pueblos cercanos o en Valladolid, y el 32% de los proveedores son de kilómetro cero.
"Cada vez que tenemos una necesidad, siempre buscamos cerca de la bodega y empezamos a abrir el abanico, como capas de cebolla, hasta que conseguimos cubrirla. La vocación inicial es siempre buscar cerca para generar un impacto local de verdad", explica Lázaro.
