El panorama de la ciberseguridad empresarial experimenta una transformación radical. Ya no basta con implementar medidas preventivas; las organizaciones deben prepararse para gestionar el "día después" de un ciberataque. Hervé Lambert, Global Consumer Operations Manager de Panda Security, explica que "la prevención es fundamental, pero no es suficiente" y destaca que "ningún entorno es 100% seguro".

El iceberg invisible de los ciberataques: "No conocemos el 99%"

Hervé Lambert, de Panda Security, analiza casos reales de ciberataques y revela cómo las pequeñas empresas sufren incidentes en silencio.

Mientras los grandes incidentes de ciberseguridad acaparan titulares, existe una realidad oculta que afecta masivamente a las pequeñas y medianas empresas. "Un 99 coma X de esos incidentes no salen en los medios y pasan completamente desapercibidos", revela Lambert. Estos ataques "silenciosos" pueden paralizar negocios durante días o semanas sin generar cobertura mediática.

Los vectores de ataque más comunes incluyen el phishing dirigido, donde empleados reciben correos aparentemente legítimos de proveedores o compañeros que contienen enlaces maliciosos. Lambert ilustra esto con el caso de Norma, una empleada mexicana que "recibe 150 correos al día" y cuyo clic en un enlace de una agencia de transporte "le supuso a su empresa un problema muy grande".

El ransomware representa otra amenaza crítica que puede devastar operaciones empresariales. Lambert describe cómo un instalador eléctrico, tras sufrir este tipo de ataque, "no tiene acceso a ningún plano para ninguno de sus clientes" y debe "llamar a sus clientes" para retrasar trabajos, perdiendo ingresos semanales completos.

El proceso típico comienza con un error humano: "Hacemos clic en un enlace malicioso, hacemos click en un archivo" y automáticamente se propaga el malware que "cifra todos los dispositivos" y "envía la información" a los ciberdelincuentes.

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