La sexta generación de Herederos del Marqués de Riscal lidera una nueva etapa en la bodega riojana con proyectos que combinan tradición e innovación. Luis Hurtado de Amezaga, director técnico de las bodegas en Rioja y Rueda, defiende que "en nuestro negocio hay que vivir el vino desde pequeñito y de cerca y al final mancharte las manos de mosto en vendimias, pues al final es lo que te hace que se te mete el gusanillo y nunca te lo saques".
Hurtado de Amezaga inicia su carrera en la bodega en el verano de 1992, con 19 años, cuando su padre le pone a trabajar realizando su primera vendimia y limpiando depósitos y barricas. Tras 22 años en Rueda, asume la dirección técnica de ambas bodegas cuando su padre se jubila, coincidiendo con un importante relevo generacional en la empresa.
Este cambio incluye la incorporación de Ricardo Diéguez como director general externo a las familias propietarias. "Ricardo ha entendido fenomenalmente la filosofía de la casa y es una persona muy dinámica, con un montón de ideas, con muchísima innovación en la cabeza y que seguro que le va a dar la vuelta al calcetín de riscal", afirma el director técnico.
Luis Hurtado de Amezaga, director técnico de la bodega, anuncia en primicia un proyecto exclusivo para poner en valor la mayor colección de añadas antiguas del mundo.
Primicia: verticales exclusivas de añadas históricas
"Tenemos un gran proyecto para poner en valor una serie de añadas históricas que tenemos en la bodega", anuncia Hurtado de Amezaga. La bodega dispone de la mayor colección de añadas antiguas del mundo, con "bastantes añadas de los años 40, 50, 60 que tenemos muy localizadas como de altísima calidad y que están en perfecto estado de conservación".
La idea consiste en sacar al mercado una serie de verticales de estos vinos viejos "solo disponibles para realmente nuestros partners más apreciados y gente de verdad que trabaje con Riscal en conjunto con todos sus vinos". Estos vinos se sacan directamente de la bodega de manera exclusiva.
