La inflación en Estados Unidos experimenta un repunte significativo al alcanzar el 3,3% interanual, impulsada principalmente por un aumento récord del 21,2% en los precios de la gasolina. Carlos Garriga, director de la División de Estudios de la Reserva Federal de San Luis, analiza las implicaciones de este shock energético vinculado al conflicto en Oriente Medio.
"Lo que se ha esperado es lo que ha salido. Es un aumento significativo del coste energético", explica Garriga. El experto destaca un fenómeno conocido como "cohetes y plumas": "El precio de la energía sube muy rápido, reacciona muy rápidamente con el precio del barril de petróleo, pero una vez tiene que ajustarse a la baja baja mucho más fácil".
Garriga advierte que aunque el conflicto se resolviera próximamente, "uno seguiría esperando que los precios de la energía permanecieran altos durante más tiempo".
Escucha aquí la entrevista con Carlos Garriga
El director de Estudios de la Fed de St. Louis, Carlos Garriga, advierte del impacto del shock energético en inflación, crecimiento y empleo.
Complejidad multidimensional del shock
El problema trasciende el simple aumento de precios. "El petróleo se utiliza como un bien primario para la producción de muchas cosas, no solo como fuente de energía", señala el economista. La Reserva Federal monitoriza especialmente los shocks de oferta que no solo elevan costes sino que reducen la cantidad disponible del bien.
"Tenemos una reducción de la oferta disponible del bien y además tenemos un precio mucho más caro y eso sí que tiene un impacto más complejo y más importante en la tasa de crecimiento", explica Garriga.
Perspectivas económicas en un entorno incierto
Con el FOMC manteniendo las tasas entre 3,5% y 3,75%, los mercados descartan recortes significativos para 2026. Garriga identifica múltiples factores de cambio estructural: transformaciones tecnológicas, inteligencia artificial, nuevas formas de trabajo post-pandemia y reducción de la inmigración.
"Llevamos básicamente entre cinco o seis años con elevada incertidumbre", observa el director. Sin embargo, mantiene cierto optimismo: "Hay un optimismo latente con ganas de tirar la economía para adelante".
El análisis de Garriga revela un panorama económico complejo donde convergen shocks energéticos, cambios estructurales y tensiones geopolíticas, configurando un escenario desafiante para la política monetaria estadounidense en los próximos meses.
