El salario mínimo en la Unión Europea varía mucho entre países. En el extremo más bajo está Bulgaria con alrededor de 620 € y en el más alto Luxemburgo con 2.704 € (datos de 1 de enero de 2026).

España sube el salario mínimo (SMI), ¿cuánto es en otros países europeos?

Tras la subida del SMI en España, ponemos el foco en las diferencias que hay entre países en cuanto al salario mínimo interprofesional.

Luego hay otra tanda de países que no tienen salario mínimo legal, como Dinamarca, Italia, Austria, Finlandia y Suecia.

Entre los países con salarios mínimos muy altos, además de Luxemburgo, encontramos a Irlanda, con 2.391 euros, Alemania, con 2.343 euros o Países Bajos y Bélgica, donde también se sitúa por encima de los 2.000 euros al mes.

Por debajo de los 2.000 euros tenemos a Francia, con 1.823 euros brutos por una jornada de 35 horas. En el rango intermedio, además de España, encontramos a otros como Eslovenia, Lituania o Polonia. 

Por detrás, Chipre, Portugal, Croacia y Grecia con poco más de 1.000 euros. Y al final de la lista Malta, República Checa y Eslovaquia que rozan ya el umbral de los 1.000 euros, mientras que Estonia y Hungría se sitúan en torno a los 800.

Bulgaria, pese a aplicar una subida del 12,6%, continúa en la parte más baja con 620 euros mensuales, el salario mínimo más bajo de la Unión Europea.

Subida en España

El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en España para 2026 se ha fijado en 1.221 euros brutos mensuales repartidos en 14 pagas. 

Este nuevo incremento, acordado entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos el 16 de febrero de 2026, supone una subida del 3,1% respecto al año anterior y tiene carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026.

Esta subida cumple con el objetivo de situar el SMI en el 60% del salario medio, en cumplimiento con la Carta Social Europea y beneficiando a 1,6 millones de trabajadores.

En contra, la patronal (CEOE y Cepyme): Se han desmarcado del acuerdo por sexto año consecutivo. Su propuesta se limitaba a un incremento del 1,5% (hasta los 1.202 €) y condicionaban su apoyo a la indexación de los contratos públicos y a bonificaciones en el sector agrario que no fueron concedidas.

Actualidad: El caso de Argentina

Las subidas que vemos en España y los salarios mínimos que, en general, vemos en Europa, contrastan con otra realidad que estamos viendo ahora mismo, en concreto en Argentina. Hace unos días se ha aprobado la reforma laboral en el país.

Incluye puntos tan polémicos como la posibilidad de ampliar la jornada a 12 horas al día, restricciones al derecho a huelga, cambios clave en la flexibilidad del descanso y, además, se permite el pago en especie.

Las empresas pueden abonar una parte del salario en especies (alimentos, vivienda, vestimenta o artículos de consumo personal). Por cierto que allí el salario mínimo está fijado en unos 250 euros.