Jamie Dimon, el director ejecutivo de JP Morgan, lo resume en una frase: “si hay una cucaracha, probablemente haya más”. El temor a que pueda estallar una burbuja de inteligencia artificial se está extendiendo por todo el mercado. Sus tentáculos han llegado también al mercado del crédito privado. Un mercado de 1,8 billones de dólares que en los últimos días ha visto tambalearse su estabilidad con la ola masiva de ventas que se está produciendo por parte de sus partícipes.

Esto ha llevado a fondos como el de capital riesgo Blue Owl a suspender sus reembolsos o a lanzar advertencias sobre posibles incumplimientos en préstamos apalancados en Estados Unidos, que podrían alcanzar tasas de hasta el 15%. Es lo que señalan los estrategas de UBS tras la decisión de Blue Owl Capital de bloquear devoluciones trimestrales y deshacerse de un importante porcentaje de activos de su cartera.

¿Estamos ante el catalizador decisivo de la próxima crisis financiera?

Algunos de los estrategas de mercado más importantes ven signos alarmantes que podrían hacer estallar la burbuja en el mercado de deuda

Si bien el informe de UBS señala que los incumplimientos en el mercado del crédito privado se sitúan ahora entre el 3 y el 5%, el nerviosismo que se ha instaurado en los mercados tras una época de bonanza ha hecho plantearse a muchos si el mercado del crédito privado podría ser el catalizador decisivo que dé lugar a la próxima crisis financiera.

Las macro emisiones de deuda de las tecnológicas preocupan, pero el experto en renta fija y socio director de ATL Capital, Félix López, señala que "en los últimos años, al calor de tipos tan bajos, se ha acudido a mercados privados y se han levantado cantidades ingentes de deuda". No obstante, cree que "los ratings de estas compañías son tan elevados y han generado tanta caja que es complicado que puedan generar un problema sistémico". Según el experto, de producirse el "default", la parte dónde más se sentiría sería en la del high yield y de software o tecnología.

La advertencia de Dimon o la historia no siempre se repite, pero rima

Jamie Dimon se ha sumado a estas advertencias. El inversor asegura que no sabe cuánto tiempo las cosas seguirán yendo bien para todo el mundo y que ha visto ya a algunos haciendo “tonterías”. Esta semana, durante la celebración del Día del Inversor de la firma, señalaba que la situación actual en los mercados le recuerda mucho a los años previos a la crisis financiera mundial.

Dimon recuerda que siempre hay alguna sorpresa en un ciclo crediticio y ya señaló en octubre la debilidad del mercado de crédito privado después de que tuviera que asumir un cargo por deterioro de 170 millones de dólares sobre su préstamo a Tricolor, entidad crediticia declarada en quiebra.