El debate sobre la descarbonización del transporte en Europa adquiere un nuevo enfoque. La Comisión Europea plantea por primera vez abrir la puerta a soluciones alternativas al vehículo eléctrico para cumplir con los objetivos climáticos de 2035, lo que supone un cambio significativo respecto a posiciones anteriores.
"Ahora el ambiente en Bruselas es mucho más pragmático que lo que era hace un año", afirma Susana Solís, eurodiputada del Partido Popular Europeo, durante una entrevista en el programa Movilidad Renovable. "Se ha decidido que llegar a la neutralidad climática solo es posible con neutralidad tecnológica y que tiene que ser el mercado y los consumidores los que decidan".
Inés Cardenal, portavoz de la Plataforma para los Combustibles Renovables, coincide en que se trata de un paso adelante aunque critica "la poca flexibilidad que introduce" la propuesta actual.
La propuesta de la Comisión Europea contempla que el 90% de la reducción de emisiones se logre mediante electrificación, mientras que un 10% podría alcanzarse mediante otras vías, incluyendo un 3% a través de combustibles renovables.
Escucha aquí el último programa de Movilidad Renovable:
La eurodiputada y la portavoz Inés Cardenal reclaman flexibilidad para que los combustibles renovables descarbonicen el transporte en la Unión Europea.
Un avance insuficiente pero significativo
"Para mí es el mínimo desde el que tenemos que empezar a trabajar. Yo quiero ser positiva en que esto es un buen punto de partida, que ni hubiésemos soñado hace un año con tenerlo", señala Solís, aunque reconoce que "un 3% del objetivo es muy poco".
El debate ahora se centra en los plazos y en ampliar ese porcentaje. "Rápido sería hacerlo antes de fin de año", apunta Solís sobre el proceso de negociación, recordando que la fecha de 2035 está más cerca de lo que parece y que los fabricantes necesitan certidumbre.
Descarbonización y autonomía estratégica
Uno de los argumentos más sólidos a favor de los combustibles renovables es la necesidad de descarbonizar el parque automovilístico actual, cuya edad media en España supera los 14 años.
Además, la apuesta exclusiva por la electrificación plantea retos para la autonomía estratégica europea frente a la competencia china. "Necesitamos volver a fabricar coches pequeños y asequibles en Europa para poder luchar contra estos coches chinos que son muy baratos y que están inundando el mercado", explica Solís.
"Nadie quiere cuestionar la electrificación, pero necesitamos más tiempo y un marco claro para los combustibles renovables", concluye la eurodiputada, quien espera que la propuesta mejore durante la negociación para garantizar "la competitividad de nuestra industria" y dar más opciones a los consumidores.