Elon Musk ha anunciado un giro drástico en la estrategia de Tesla para priorizar la fabricación masiva de su robot humanoide. El objetivo es fabricar un millón de robots Optimus al año en su planta de California.
En este análisis, exploramos cómo Tesla, bajo la dirección de Elon Musk, está pivotando de ser una empresa automotriz a una de robótica.
De hecho, tal es la transformación que quiere hacer la compañía, que Elon Musk ha dicho que su robot hará que la gente olvide que Tesla alguna vez fabricó coches.
No sería la primera empresa tecnológica que empieza en un ámbito y a día de hoy se desempeña en otro totalmente diferente. De hecho, muchas ni siquiera estaban en sus inicios en el sector tecnológico.
Un buen ejemplo es la finlandesa Nokia. El director general de Nokia España, Ignacio Gallego, nos hablaba en Mercado Abierto sobre cómo la compañía centenaria se ha reinventado a lo largo de su historia: De pasta de papel, a teléfonos móviles y a día de hoy se centra en tecnología de redes de telecomunicaciones, con un enfoque en inteligencia artificial y la nube.
Otro gran ejemplo es la japonesa Nintendo. Cuando nació en 1889 no era una empresa de videojuegos, sino un fabricante artesanal de naipes japoneses tradicionales llamados Hanafuda (o cartas de flores).
La coreana Samsung, fundada en 1938, era una pequeña empresa exportadora de pescado, frutas y verduras antes de convertirse en el gigante tecnológico que fabrica electrónicos, semiconductores y teléfonos inteligentes.
Netflix y Amazon
En sus orígenes, Netflix funcionaba como un servicio de alquiler de películas en DVD por correo, para luego convertirse en la plataforma de streaming más grande del mundo y productora de contenido original.
Y Amazon era solo una librería on-line, e incluso tenía su propio libro electrónico, el famoso Kindle. A día de hoy es el mayor minorista de internet y líder en servicios de computación en la nube (Amazon Web Services).
Volviendo al caso de Tesla, desde hace unos años, Elon Musk afirma que Tesla pasaría de ser una marca que desarrolla coches eléctricos a otra tecnológica, más centrada en los vehículos autónomos, en la robótica y en la Inteligencia Artificial. Fruto de esa estrategia, Tesla va a dejar de fabricar sus Model S y Model X.
Ahora queda claro que Musk se quiere centrar en la robótica. Según ha dicho el dueño de Tesla, la combinación de inteligencia artificial y robótica creará "una increíble era de abundancia", un futuro de "ingresos universales elevados".
Su pronóstico es que todo el mundo va a poder tener todo lo que quiera, el trabajo va a ser voluntario y el dinero va a dejar de ser relevante.
¿Previsiones muy ingenuas? Cuando uno es el hombre más rico del mundo, con un patrimonio de unos 700.000 millones de dólares, uno puede permitirse ser así de optimista.