Vanesa Santos, responsable de Comunicación de Crédito y Caución, presenta el último análisis sobre la industria farmacéutica, revela que el sector experimentará una caída significativa en su producción durante 2026. Tras un crecimiento del 10% en 2025, impulsado por la anticipación de compras debido a la guerra arancelaria, la producción se desplomará hasta el 1,6%.

Santos explica que las amenazas arancelarias estadounidenses están obligan a las empresas a rediseñar sus estrategias comerciales. "Algunas empresas ya están investigando trasladar sus operaciones a territorio norteamericano para evitar los nuevos aranceles", señala.

El vencimiento de aproximadamente 15 patentes en la próxima década y los recortes en gasto sanitario de varios gobiernos constituyen factores adicionales de riesgo. En Europa, donde Irlanda creció un 41% en 2025, la producción se limitará al 3,7% este año.

Pese a las dificultades, Santos destaca las fortalezas del sector: el envejecimiento poblacional y el desarrollo de nuevos medicamentos para obesidad y autocuidado mantienen sólida la demanda.

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Crédito y Caución: La industria farmacéutica prevé una desaceleración significativa en 2026

Vanesa Santos, responsable de Comunicación de Crédito y Caución, presenta el último análisis sobre la industria farmacéutica

El sector farmacéutico se enfrenta actualmente a importantes retos que provocarán una caída significativa en la producción en 2026, a pesar de contar con un sólido capital, solvencia y liquidez. Según un reciente estudio de Crédito y Caución, la producción podría caer ocho puntos porcentuales este año y situarse en un tímido 1,6%, después de aumentar un 9,1% en 2025 por la anticipación de compras que se produjo para evitar los nuevos aranceles.

Aunque Estados Unidos ha concedido exenciones a la mayoría de los principales productores farmacéuticos y se han negociado límites máximos arancelarios con los países, sigue existiendo el riesgo de que se produzca otra escalada arancelaria después de que el presidente norteamericano anunciase tasas del 100% a productos farmacéuticos de marca o patentados que no se fabriquen en Estados Unidos.

Otro de los factores perturbadores para el sector es la previsión de caída de las patentes, ya que los medicamentos más vendidos en oncología, inmunología y metabolismo se enfrentan a la pérdida de exclusividad en los próximos años. De hecho, se estima que las 15 patentes más importantes expirarán en la próxima década.
Por otra parte, los recortes en el gasto sanitario que están llevando a cabo algunos países podrían afectar a la inversión en I+D, dado el elevado coste que supone el desarrollo de nuevos medicamentos.

Problemas para la producción en Europa

En el caso de Europa, el informe de la aseguradora de crédito prevé una fuerte ralentización de la producción, que caerá al 3,7%, después de cerrar 2025 con un crecimiento del 21,6% por la anticipación de compras, lo que benefició especialmente a Irlanda (41%).

Actualmente, los aranceles sobre los productos farmacéuticos de la Unión Europea siguen limitados al 15%. El Reino Unido ha conseguido un arancel del 0% para las exportaciones a Estados Unidos, a cambio de una importante concesión en el precio de los medicamentos.

Las perspectivas de demanda de productos farmacéuticos en Europa son sólidas, tanto a medio como a largo plazo, debido al envejecimiento de la población. Sin embargo, las empresas se enfrentan a desventajas competitivas, ya que cada vez hay más compañías de este sector que invierten en Estados Unidos y China, lo que acaba repercutiendo en el desarrollo de proyectos de innovación o ensayos clínicos.

Además, existe una presión permanente por parte de las autoridades sanitarias para que se reduzcan los precios de los fármacos y medicamentos, lo que puede acabar afectando a los márgenes comerciales.

En conclusión, el sector farmacéutico se beneficia de factores sociodemográficos que impulsan su actividad, como el envejecimiento y el aumento de sobrepeso de la población, que impulsarán la demanda de productos especializados de alto valor añadido destinados a enfermedades crónicas, así como de medicamentos genéricos.

Sin embargo, muchas empresas tendrán que rediseñar sus estrategias para poder hacer frente a la errática política comercial de Estados Unidos, bien realizando importantes inversiones para trasladar sus fábricas a suelo norteamericano para evitar los aranceles, o bien ajustando costes o márgenes, en el caso de tener que soportar las nuevas tasas.