En la segunda edición del Future Urban Lab 2 hemos abordado los retos que tienen por delante las ciudades del siglo XXI y qué hace que una ciudad sea realmente inteligente.

La mesa redonda sobre el futuro del urbanismo en 2026 deja una conclusión clara: la era de llenar las calles de sensores sin un propósito humano ha quedado atrás. Hoy, el concepto de Smart City se define a través de la habitabilidad, la sostenibilidad y la capacidad de poner al ciudadano en el centro de todas las decisiones. Para lograrlo, los ponentes coinciden en que el éxito del urbanismo del mañana depende de tres pilares innegociables: una colaboración público-privada real, una planificación flexible capaz de adaptarse a los imprevistos y el diseño de entornos resilientes a largo plazo.

Por ello hemos reunido en esta mesa tres visiones clave: la estrategia regulatoria y de escucha del Ayuntamiento con el proyecto (Sueña Madrid), el mayor desarrollo urbanístico de Europa diseñado desde cero con tecnología y sostenibilidad (Madrid Nuevo Norte), y la perspectiva de la sostenibilidad empresarial y la responsabilidad social ( con Forética).

Escucha el debate con Myriam Peón, directora general de la Oficina del Plan “Sueña Madrid”, Área de Urbanismo, Medioambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid; Miguel Hernández, director de estrategia de Crea Madrid y Ana Herrero, directora de Transformación Sostenible en Forética.

¿Qué hace que una ciudad sea realmente inteligente?

Debate con Myriam Peón, directora general de la Oficina del Plan “Sueña Madrid”, Área de Urbanismo, Medioambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid; Miguel Hernández, director de estrategia de Crea Madrid y Ana Herrero, directora de Transformación Sostenible en Forética.

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Co-creación y normas flexibles: el urbanismo que se adapta al ciudadano

Uno de los grandes retos actuales es romper con la rigidez de las normativas tradicionales. Desde el proyecto Sueña Madrid, Miriam Peón defiende dar un salto cualitativo: pasar de la simple participación a la auténtica co-creación. La clave está en cruzar los datos cuantitativos con la percepción emocional de quienes habitan los barrios. Para evitar errores históricos, Peón propone un urbanismo adaptativo en el que los proyectos se sometan a la opinión pública antes de su aprobación inicial. El objetivo final es avanzar hacia un modelo policéntrico y de proximidad, donde la hibridación de usos (mezclar vivienda, comercio y trabajo) y la naturalización de los espacios públicos mejoren el día a día de las personas.

Gemelos digitales y conexión social: el caso de Madrid Nuevo Norte

La innovación técnica y el factor social no tienen por qué caminar separados. Miguel Hernández comparte cómo en Madrid Nuevo Norte se están utilizando gemelos digitales para simular escenarios futuros, evitando tomar decisiones rígidas que puedan hipotecar el urbanismo de las próximas décadas. Gracias a estas simulaciones, por ejemplo, se pudo rediseñar el Nudo Norte para priorizar un 80% de transporte público. Sin embargo, la tecnología no sirve de nada si crea brechas sociales. Para conectar este nuevo desarrollo con los barrios tradicionales vecinos, el proyecto apostó por abrir oficinas locales y realizar consultas que involucraron a más de 35.000 vecinos, integrando sus demandas directamente en el modelo digital.

El rol de las empresas en la batalla de la sostenibilidad

Las ciudades son el epicentro de la producción, el consumo y la vida laboral, lo que convierte a las empresas en actores urbanos indispensables. Ana Herrero, representante de Forética, destaca cómo las corporaciones más vanguardistas ya están alineando sus estrategias ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) con el diseño urbano. Esto se traduce en la creación de distritos de cero emisiones, planes de transición climática y estrategias de movilidad sostenible para los empleados que impactan directamente en la conciliación y en la reducción del tráfico.

En definitiva, la mesa redonda concluye con una llamada a la acción: administraciones, ciudadanos y empresas deben caminar en la misma dirección si queremos ganar la batalla global de la sostenibilidad.