El banco español cuenta con una alta exposición a Turquía al controlar casi la mitad Garanti. En las últimas semanas, la entidad asegura que cuenta con una política de cobertura que protege el capital y los beneficios procedentes del país otomano ante depreciaciones de su divisa, la cual ha perdido más de un 40% de su valor en el año.
BBVA cree que su modelo descentralizado impide que haya transferencia de liquidez o financiación cruzada entre filiales o a la matriz, con lo que no existe riesgo de contagiar al resto del grupo. No obstante, la inestabilidad política vivida en Turquía no ha dejado de penalizar su cotización.