La decisión, según el ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, se debe a errores administrativos detectados en el proceso de contratación por la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, aunque no ha especificado cuáles han sido esos errores que han encontrado.
De todas formas ha explicado que un proceso de contratación puede ser revisado hasta antes de la firma del contrato y se puede anular la adjudicación si no cumple con los requisitos y eso es lo que ha sucedido en este caso.
Anuncia que esta anulación implica volver a pensar en un nuevo contrato para lanzar una convocatoria pública internacional en las próximas semanas o en los próximos meses.