El fabricante de bienes de lujo lucha en varios frentes actualmente. Por un lado, las ventas se han enfriado en China, la demanda se ha desplomado en Hong Kong y Macao mientras se mantienen las compras chinas en Japón y Europa. Por otro lado, la devaluación del yuan y la decisión de la Reserva Federal de los Estados Unidos de mantener los tipos de interés suman preocupaciones sobre el crecimiento general del sector y la volatilidad de los mercados de valores.
Burberry se encuentra en peor posición que otras compañías, porque obtiene el 30% de sus ingresos de los consumidores chinos y sólo el 2% de Japón. Además, la demanda en Estados Unidos es desigual y las ventas en Asia Pacífico han descendido, donde Hong Kong ha mostrado un peor rendimiento en el segundo trimestre.
Los ingresos del primer semestre apenas han variado, en 1,11 millones de libras, según Burberry, mientas que la previsión de los analistas era de 1,16 millones.