No ha cifrado la cuantía exacta del recorte pero sí ha señalado que la plantilla quedará por debajo de los 90.000 empleados desde los 97.000 actuales y el recorte de empleados será de un 25% en el negocio de su banca de inversión y están, sobre todo, en Nueva York y en Londres.
La mayoría de los recortes se producirá este año y el banco ha señalado que incurrirá en unos costes de reestructuración de 800 millones de euros que afectarán a sus cuentas.
Las acciones del banco han bajado más de un 30% este año y está sometido a la presión de las agencias de calificación. A finales de mes se espera que Standard and Poors de su nota después de ponerla en revisión en abril.