España se posiciona como uno de los países preferidos de la inversión china en Europa, entre los que destacan Reino Unido, Italia, Portugal y Francia. En nuestro país hay asentadas 75 compañías chinas tras el desembarco de nuevos inversores y empresas como Dalian Wanda, Fosun, HNA o Bright Food e interesados en sectores de alimentación, hoteles e inmobiliario.
Pero queda trabajo por hacer: la inversión bilateral, la IED española recibida por China, 1.258 millones entre 2010 y 2014, es superior a la IED china recibida por España. Algo lógico debido a la mayor tradición de inversión en el exterior por parte de las multinacionales españolas, mientras que las firmas chinas han comenzado a invertir en el exterior de forma regular hace tan sólo unos años. Por eso, es de esperar que en los próximos años las inversiones chinas en España superen a las españolas debido a la mayor capacidad de exportar capitales por parte del país asiático.
Para España, China supone el décimo sexto destino para invertir, hay otras áreas principales como Europa y Latinoamérica. La menor relevancia de China se explica por factores como la distancia geográfica, cultural o las elevadas restricciones a la inversión exterior. Algo que ha afectado a grandes firmas españolas como Telefónica que vendió acciones de China Unicom por valor de 687 millones de euros o BBVA que vendió casi un 5% del China City Bank a UBS por un total de 1.460 millones de euros.
¿Qué puede ofrecer España a China? Cuatro sectores estratégicos: inmobiliario, turismo, renovables y agroalimentario. Por cierto, según Esade, Cataluña se consolida como el socio europeo para la inversión china y en concreto como la cuarta economía de la zona euro con mayor tasa de crecimiento de sus ventas al exterior en 2014 gracias a su tejido industrial.