Según señala la jueza Susan Carney, encargada del caso, las comunicaciones de proveedores de servicios estadounidenses en servidores de fuera de EEUU están fuera del alcance de las órdenes de registro que están emitidas bajo el Acta de Comunicaciones Almacenadas, una ley federal de 1986.
Actualmente, Microsoft tiene pendiente otra demanda contra el gobierno de Estados Unidos. En ella la compañía pide a las autoridades poder avisar a sus clientes cuando las agencias de seguridad quieran revisar sus correos electrónicos. Según Microsoft, el gobierno está violando los derechos de las personas a saber cuando el gobierno está revisando su propiedad, y también el derecho de libertad de expresión de la compañía de avisar a los usuarios.