Los datos se revelan después de que Verizon se haya hecho con el control de Yahoo. Durante la integración, la compañía ha obtenido nueva inteligencia, y tras una investigación con ayuda de expertos externos han llegado a la conclusión que el robo de cuentas de 2013 triplicó lo que se pensaba en un primer momento.
A pesar de que la violación masiva de datos, que expuso usuarios, correos electrónicos, números de teléfono, contraseñas y un sinfín de datos más, no se filtraron tarjetas o cuentas bancarias.
El ciberataque fue atribuido a un agente que actuó bajo la financiación de algún estado. Los piratas informáticos accedieron al código interno de la compañía, piratearon las cuentas de correo electrónico y colocaron enlaces fraudulentos en los resultados del buscador.
La empresa requirió a los millones de posibles afectados a cambiar sus contraseñas y preguntas de seguridad. Ahora, estos cambios también deben llevarlos a cabo el resto de cuentas que ahora se sabe que fueron afectadas.
Verizon asegura que en los próximos meses seguirán actualizando la información. Esperan dar con los responsables del ataque y conocer realmente que datos han robado de cada una de las cuentas, para así poder dar a los usuarios datos reales y no meras estimaciones.